Un libro necesario no solo para entender lo que es la ultraderecha en US sino también en nuestros contornos. Las variedades son muy interesantes. Nos faltaría una aplicación a la extrema derecha española y europea sobre todo en las diversas tonalidades, pero creo que es un instrumento de análisis útil:
El libro de Laura K. Field «Furious Minds: The Making of the MAGA New Right» no trata sobre el neoconservadurismo clásico (la corriente de George W. Bush, Bill Kristol o los «halcones» de la guerra de Irak), sino sobre la «Nueva Derecha» (New Right), un movimiento que a menudo se define precisamente en contra del neoconservadurismo tradicional.

Laura K. Field argumenta que el movimiento MAGA no es solamente un fenómeno populista de masas o un culto a la personalidad de Donald Trump. Detrás del ruido y la furia, existe una infraestructura intelectual sofisticada y peligrosa.
El andamiaje intelectual del trumpismo: Field sostiene que un grupo de académicos, escritores y teóricos políticos ha construido una «estructura de permiso» para el autoritarismo. Estos intelectuales proporcionan justificaciones teóricas complejas (a menudo distorsionando la filosofía clásica o la historia constitucional) para las acciones antidemocráticas de Trump, como el intento de anular las elecciones de 2020.

El rechazo total al liberalismo: A diferencia de los conservadores tradicionales (que querían conservar el mercado libre y las instituciones liberales), esta Nueva Derecha es posliberal. Creen que la democracia liberal moderna ha fallado, que es intrínsecamente degenerada y que debe ser reemplazada por un orden que priorice el «bien común» (definido por ellos) sobre la libertad individual.
La radicalización de las élites: El libro documenta cómo instituciones que antes eran marginales o meramente conservadoras (como el Claremont Institute) se radicalizaron, pasando de la defensa de los «principios fundacionales» a la promoción de teorías de conspiración y estrategias de cambio de régimen.

Guerra Cultural como Guerra Existencial: Para estos pensadores, la política ya no es una disputa entre oponentes legítimos, sino una guerra existencial entre el bien y el mal. Esto justifica el uso de cualquier medio para obtener el poder, ya que creen que la izquierda representa una amenaza civilizatoria terminal.
Facciones de la Nueva Derecha Antiliberal: Field clasifica este ecosistema en varios grupos clave que, aunque distintos, convergen en su apoyo a Trump:
1. Los «Claremonters» (Straussianos de la Costa Oeste)
Este es el grupo en el que Field (formada como teórica política) profundiza más.
Origen: Asociados al Claremont Institute en California.
Idea Clave: Creen que Estados Unidos está en una «Guerra Fría» interna. Argumentan que el progresismo ha destruido la Constitución original y creado un estado administrativo tiránico.
Figuras: Michael Anton (autor del ensayo «The Flight 93 Election», que urgía a votar por Trump como última salida ante la muerte de la nación) y John Eastman (el abogado que diseñó la estrategia legal para intentar anular las elecciones de 2020).
Diferencia: Son los más «constitucionalistas» en retórica, pero usan esa retórica para justificar acciones extremas contra el sistema actual.

2. Los Posliberales e Integristas Católicos
Idea Clave: Atacan las raíces mismas de la Ilustración y el liberalismo clásico (incluyendo a John Locke y los Padres Fundadores en cierta medida). Creen que la libertad individual excesiva ha destruido la familia y la moral.
Objetivo: Buscan un estado que promueva activamente la virtud religiosa y moral, subordinando la economía y la libertad personal a la jerarquía religiosa o comunitaria.
Figuras: Patrick Deneen (autor de Why Liberalism Failed) y Adrian Vermeule (profesor de Harvard que aboga por un «constitucionalismo del bien común»).

3. Los Nacional-Conservadores («NatCons«)
Idea Clave: Se centran en la nación como la unidad política fundamental, oponiéndose al globalismo, a las instituciones internacionales y a la inmigración. Son proteccionistas en lo económico (rechazan el libre mercado absoluto de los viejos republicanos).
Figuras: Yoram Hazony (organizador de las conferencias NatCon). Buscan usar el poder del Estado para imponer valores conservadores y proteger la identidad nacional.

4. La Derecha «Vitalista» o Nietzscheana (BAPist)
Origen: Muy activa en internet (Twitter/X), foros y la «manosfera».
Idea Clave: Desprecian tanto a la izquierda como a la derecha religiosa tradicional («beatos«). Valoran la fuerza, la estética, la juventud y la virilidad masculina por encima de la moral cristiana o la ley. Coquetean abiertamente con el fascismo y la eugenesia.

Figura: Bronze Age Pervert (BAP), autor de Bronze Age Mindset.
Conexión: Aunque parecen marginales, Field advierte que sus ideas están filtrándose hacia los jóvenes asistentes («staffers«) del Partido Republicano y los círculos de poder en Washington.
Diferencia con el Neoconservadurismo Clásico
Para evitar confusiones, es vital entender qué separa a estos grupos de los Neoconservadores (la vieja guardia):
• Política Exterior: Los Neocons eran intervencionistas y querían «exportar la democracia» (Wilsonianismo armado). La Nueva Derecha es aislacionista o nacionalista; no les interesa el mundo, sino «salvar» (o purgar) a EE. UU.

• Democracia: Los Neocons creían en las instituciones democráticas liberales. La Nueva Derecha es escéptica o abiertamente hostil hacia la democracia liberal, prefiriendo formas de gobierno más autoritarias o mixtas (como el modelo de Hungría bajo Orbán).
Subestimar a estos grupos como simples «locos» es un error. Tienen un proyecto coherente para reescribir el contrato social estadounidense, y a diferencia de 2016, ahora tienen los cuadros intelectuales y el personal («Project 2025″) para ejecutarlo.
Fernando Broncano.

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