Ann Harvey

Hay personas que no hacen más que ayudar en el lugar donde nacen. Un lugar pequeño, perdido en la hostil naturaleza y olvidado del mundo.

La familia de Ann Harvey, acuciada por el hambre y la necesidad, parten desde Derry en Irlanda en el barco Despateh, lleno de inmigrantes que buscaban lo que siempre se busca, una vida mejor. La tripulación constaba de once personas más doscientos inmigrantes que desean  llegar al Nuevo Mundo, en concreto a Quebec, era un diez de julio de un año indeterminado. Una gran tormenta los quiebra el sueño destruyendo el bergantín cerca de la Isle aux Morts, cercana a  Terranova. Quizá el nombre del lugar ya nos indica que no gozarían de mucho privilegio si conseguían sobrevivir.

Los padres de Ann, consiguieron aferrarse a la vida y arriban a las rocosas costas de la pequeña isla junto al grupo que consiguió sortear el naufragio y sobrevivir.

Se instalaron allí porque hostil y todo, no había más opciones. Y es entonces cuando nace Ann, en 1811, de un mes indeterminado (les dije que esta mujer no inventó ni revolucionó el mundo por lo que hay pocos datos) A Anna la siguieron siete hijos más. La familia se defiende como puede sin mayores opciones.

A George, el padre le gusta pasear por la isla con Ann que ha cumplido catorce años. En uno de esos paseos, padre e hija, observan un barril y una cama de paja entre las olas del mar. Suponen, con razón, que ha habido un naufragio en algún lugar cercano. Llaman al hijo que sigue en edad a Ann, que tiene doce años y también añaden a la expedición al  perro Terranova que comparte vida con ellos y se llama Hair Man. Toman una batea y se adentran en el mar a observar si hay supervivientes.

Efectivamente, encuentran a seis hombres a punto de flaquear. Siguen buscando porque suponen que hay más  que se han salvado hasta divisar una pequeña isla rocosa , Wreck Rock, en donde un grupo de personas se aferran a las perturbadoras rocas. Están agotados y sin esperanza de salvación porque es una costa salvaje donde rompen olas endemoniadas que no permiten acercarse. Los chicos, George y Hair Man, no abandonan la idea del salvamento ideando una forma inusitada de hacerlo.

George lanza a los de las rocas un trozo de madera a la que los supervivientes ataron como pudieron una cuerda, el perro nadó hacia ellos entre las olas y asidos al palo y a la cuerda les atrae hasta donde están los dos niños y el padre.

Durante dos días y sus noches siguieron la tarea de salvamento de forma incansable. Algunos murieron ahogados, dos bebés fueron arrancados por las olas de los brazos de sus madres, pero en lucha atroz contra el mar y sus olas salvajes salvaron a 163 personas que fueron conducidas hasta la isla donde residían los antiguos náufragos con sus familias.

Los recursos de Isle aux Morts era muy escasos, apenas llegaban para los residentes por lo que los recién llegados acaban con las reservas de harina, pan y salazones . Además en Dead Island, tienen sus casas ocupadas por lo que los habitantes liderados por Ann y George,  ayudan a construir  cobertizos para dar amparo a los nuevos habitantes. Avisado el capitán Grant del HMS Tyne, marcha hasta la isla inhóspita llegando ocho días después reabasteciendo a los isleños y trasladando a los supervivientes del naufragio hasta Halifax.

La noticia de la valentía de la joven Ann, su padre y hermano, sin olvidarse del Hair Man, llega a oídos del gobernador  de Terranova,  Thomas Cochram  quien solicita para ellos una medalla en Lloyd´s y les obsequia con cien libras, cantidad muy grande en la época.

La vida continua en la isla, Ann Harbey contrae matrimonio y construye su propia familia, cuando diez años después del salvamento heroico, otro barco zozobra en la misma zona, el cuatro de septiembre de 1838. Se trata del Rankim que encalla cerca del Descpatch. Ann, en solitario consigue rescatar a veinticinco personas con heroísmo similar al de diez años atrás.

Su historia vital no trascendió demasiado y su vida fue corta, muriendo en Por aux Basques en 1860 contando cuarenta y nueve años.

En 1987 un buque de la Guardia Costera canadiense  le dan, en su honor, el nombre de una mujer que sin moverse de una minúscula isla salvó a más de un centenar de personas que huían de la precariedad. Ann Harvey, la salvadora inmortal.

María  Toca Cañedo©

Sobre Maria Toca 1882 artículos
Escritora. I Premio de Novela Ateneo de Onda 2016. II Premio Concurso Literario de Relatos del Bajo Cinca, 2015. I Premio de Relato Guadix 2020 Finalista de varios... Hasta el momento, tres novelas publicadas: Son celosos los dioses, Prototipos, El viaje a los cien universos. Poemario: Contingencias. Numerosas participaciones en libros de relatos corales. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina

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