Catetos pero peligrosos.

 

En realidad es catetismo. Ya lo dijo el insigne español Unamunoel nacionalismo se cura viajando” Pero no. Los catetos que votan a la cloaca voxera/pepera como mucho se acercan a Benidorm  con precaución no sea que se contagien de algo malo por la deriva lingüística y turística de la ciudad vertical.

No piensen que minusvaloro la intención de la ultraderecha, al contrario. Me consta que ellos saben que lo que predican son pura y genuina catetada, resabios del ancestro decimonónico que tiraba de las varas reales para demostrar la gallarda sumisión de siervo. Ellos saben que su discurso huele a viejo, con un manto enmohecido que ni con naftalina sale. Ellos saben la verdad, porque por muy tontos que sean debieron escolarizarse y estudiaron (poco y mal, seguramente) que los árabes residieron en la península ibérica ocho lucidos siglos, que dejaron los rastros magníficos de su cultura, arquitectura, medicina, regadíos y parte del idioma que se configuro con raíces arábigas. Ellos saben que Al Andalus fue meca cultural y social durante siglos mientras los arriscados cristianos paseaban su salvajismo enfrentándose entre sagas a machetazo limpio mientras los “moros” estudiaban, tañían laudes y cortejaban damas con pulcritud.

Ellos lo saben. Como saben que los toros se extinguirán porque son resmas de un ancestro salvaje, rodeado de bonita parafernalia, de cierta belleza plástica y de una larga tradición de gestos que disimulan la salvajada de torturar y asesinar bellos animales para disfrute de una masa ennegrecida de brutal gusto. Ellos saben que la caza es otro brutalismo ancestral, que lleva a llenar el morral con animales indefensos que conviven con la naturaleza sin ninguna necesidad de la depredación humana.

Ellos saben que son unos salvajes y que su irracionalidad está en declive total. Por eso exhiben brutalidad y enarbolan banderas e ideario a cuál más cutre. Porque se saben finiquitados.

Lo saben pero lo utilizan.

Utilizan la fanfarria de una toponimia absurda haciendo pasar por identitario lo que solo es bestialidad infame. Haciendo pasar por orgullo de macho lo que es pura y criminal salvajada. Enhebran la figura de un muñegote mermado de intelecto, tuneado por  cirujanos plásticos  y cultivado  a base de esteroides y  burpees exagerados como Abascal para contar que los toros, la caza, los Tercios de Flandes, el catolicismo tridentino y las furrias de una cultura ancestral son los valores que nos sacaran del mundo woke incomprensible para  los pobres votantes, mermadillos que suspendieron varias en bachiller, y los harán grandes a base de criptomonedas y criptobros emancipados de las feminazis que no quieren nada con ellos, porque, los feos si además son sosos y machistas, no los tocamos ni con palo.

Y ellos, pobres incels soliviantados  en el convencimiento de que llegan los Mesías redivivos a redimirlos de sus miserables pajas solitarias encerrados en un cubículo que les ceden sus jubilados padres. Mientras se regodean rodeados de guano  y tufo a lefa vieja sienten que Abascal en su caballo ataviado con el yelmo los va a sacar de la penuria.

Son jóvenes desconcertados, nos dicen, los votantes de Vox. Lo que pasa que no les llega con ellos,  porque aunque son millones necesitan el último empujón para el asalto y buscan nuevos caladeros. Nos han empezado a sonsacar a nosotras con imágenes de chicas monas a las que prometen seguridad, apartando a los moscones masculinos pero solo si son moros, porque los incels hispánicos  tienen derecho al abuso y al piropo tradición hispánica por demás. Como tampoco nos evitarán a curas pederastas que esos les votan también. Solo al moro. El moro es el peligro porque busca fecundar a púberas hispánicas para conseguir el Gran Reemplazo. Por eso la tienen tomada con ellos, a pesar de que saben que es una inmensa trola. Los inmigrantes son los nuevos judíos de los nazis. Los nuevos pieles rojas de los yanquis. Los nuevos negros de los yanquis y de todo el mundo. Porque si de verdad les odiaran tanto como dicen, si de verdad consideran que nos roban las buenas costumbres ¿por qué les parece bien que el Emérito conviva con ellos y los llame primos? Incluido al rey de Marruecos.

¿Ustedes lo entienden? Se trata de la engañifa de siempre. La de los Borbones que juraban la Constitución de Cádiz para recuperar el poder perdido y luego se la saltaban y reclutaban a los Cien Mil Hijos de San Luis. Se trata del señor feudal que hacía besamanos dando limosna a cambio de vida esclava y derecho de pernada.

Lo que no saben los pobres incels, encerradicos en su perimetrado zulo, es que estos tramoyistas del fascismo los necesitan justo hasta alcanzar cotas de poder para luego darles una buena patada en el culo porque en el fondo los detestan. No quieren a la basura que les vota. Detestan al gordito inflón que grita “viva España, Sánchez hijoputa y A por ellos”¿O es que vieron a algún dictador confraternizar con el pueblo más que cuando tocaba elección? Son populares hasta subirse al carro del poder, luego se unen a la gente poderosa que huele bien, que considera el toreo poco fino, beben con el meñique enhiesto y calzan tacón fino en piel de tafilete.

Los pobres catetucos seguirán encerrados en los zulos, eso sí, contentos y felices porque sus ideales han triunfado, sus popes andan de robo en robo mientras ellos siguen haciéndose las mismas pajas solitarias de siempre, añorando a mujeres de verdad y soñando con que suban de una vez las criptomonedas que para eso invirtieron los ahorros del padre jubilado que tiene que tomar el café en casa por la ruina de hijo que tiene.

Los catetos son siempre perdedores, pero sueñan que si votan a la derecha ultra o a la ultraderecha van a ser elegidos como clase dominante. Pobres incautos.

Y les digo una cosa. En el PP abundan los incautos. En el PP, abundan los cuitados que creen que, diciendo lo mismo, haciendo lo que los ultras, van a domeñarlos y a rendirlos. Lo que ignoran, porque son muy mermados, es que la mentira  es una goma infinita que se estira siempre porque han hecho un pacto con los catetos. Y cuanto más mienten y prometen mentiras, más molan.

Esa derecha siamesa de los ultras son tan cortos de  tejido neuronal como eran los camisas negras que avanzaron sobre Roma, mandadas por el rijoso de Mussolini. Son tan mermados como las hordas que rompieron cristales, persiguieron y asesinaron judíos, izquierdistas, homosexuales, gitanos en esa Alemania que olvidamos. Son tan mermados como el infame cabo, politoxicómano, mal pintor, y lerdo que fue el Fhurer. Y tan cazurros como los falangistas que llenaron las fosas hispanas.

Sí, son cuitados pero no por eso menos peligrosos. Ocurre que la izquierda y esa cosa etérea que llamamos centro/socialdemocracia/liberalismo están en la inopia sin intención de tomar tierra.

Llevamos tanto tiempo avisando que andamos un poco aburridas porque lo que antes era profecía intuitiva se ha convertido en una dramática y dura realidad.

María Toca Cañedo©

 

Sobre Maria Toca 1882 artículos
Escritora. I Premio de Novela Ateneo de Onda 2016. II Premio Concurso Literario de Relatos del Bajo Cinca, 2015. I Premio de Relato Guadix 2020 Finalista de varios... Hasta el momento, tres novelas publicadas: Son celosos los dioses, Prototipos, El viaje a los cien universos. Poemario: Contingencias. Numerosas participaciones en libros de relatos corales. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina

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