La mujer de papel

Nicolás Casado barruntó el hechizo destruc­tor de Lahara una tarde de invierno en la tasca Las Cru­ces, frente a una copa de [VER MÁS]

Sin ganas

No hay gana. Simplemente no la hay. Y es extraño porque siempre la hubo. Aún en los peores momentos  hubo ganas de [VER MÁS]

Super-Vivencia

Como otorgar hondura, cuando las cifras hablan. Como sentir asfixia, cuando estas a cobijo. Que la vida es un sueño [VER MÁS]

Y SE FUE.

Una tarde cualquiera en que llega a casa con la luz de emergencia puesta y un tren de aterrizaje que traquetea  inseguro, [VER MÁS]