La Ley del señor Prole

El reloj  sonó como cada mañana, exactamente a las  seis cuarenta y cinco con treinta tres segundos. Con la precisión suiza que [VER MÁS]

La polisemia y el diputado

Él, la miró con ojos golosos. Él, contempló sus piernas que asomaban por debajo de la mesa. Vio tobillos finos, pies escasos [VER MÁS]