CAYETANA ÁLVAREZ DE TOLEDO Y LOS PADRES DE LOS DEMÁS

 

Cayetana Álvarez de Toledo fue apátrida hasta los 18 años, argentina hasta los 24 y franco-argentina hasta los 32. Lo cuenta ella misma. La nacionalidad española le llegó hacia 2007, justo a tiempo para ser candidata del PP en 2008. El sábado, en Toledo, acusó a Sánchez de querer «robar las elecciones» con la Ley de Nietos, la que devuelve la nacionalidad a los descendientes de quienes huyeron de la guerra y la dictadura: «No vamos a permitir que ensucien el censo». Ella la obtuvo a los 32 sin que nadie hablara de ensuciar nada. Los nietos de los exiliados, por lo visto, manchan; ella, no.

Este martes, al presentar las listas del PP por Madrid, encontró a los culpables de los disturbios de Barcelona y Bilbao. «Era cuestión de tiempo que surgieran cachorros dispuestos a practicar lo que sus mayores justifican», dijo. «Los neoetarras son hijos de Bildu y Sánchez». Que «los destrozos los paguen sus padres», propuso. Hace seis años defendía lo contrario, aunque solo durante una frase. Pablo Iglesias la había llamado «señora marquesa», y ella contestó desde la tribuna: «Los hijos no somos responsables de nuestros padres. Primera y última vez que lo digo: usted es el hijo de un terrorista». El padre de Iglesias, militante del FRAP en los setenta, no estaba allí para defenderse. El Constitucional avaló por unanimidad que aquellas palabras salieran del Diario de Sesiones; ella acusó al tribunal de blanquearlo. Los hijos no responden de sus padres; los padres, sí de sus hijos. Depende de quién sea el hijo.

Desde que es española, decide quién lo es lo bastante. En 2019 fue candidata por Barcelona sin vivir en Cataluña. Como diputada por Barcelona, con piso en Madrid y ninguna vivienda en Cataluña, cobró la indemnización libre de impuestos de los diputados que se desplazan: 1.921 euros al mes, el doble en las pagas extra. Es legal.

Su última declaración de bienes en el Congreso, de agosto de 2023, recoge 188.365 euros cobrados en un solo año por derechos de autor y conferencias, además de su sueldo de diputada, y un piso comprado en Madrid en 2022 con una hipoteca de 630.000 euros. Con ese currículo de ingresos viajó este junio a México, al foro de un multimillonario en litigio con el fisco, para explicar al Gobierno de Claudia Sheinbaum que los programas sociales crean clientelas y no ciudadanos. La dependencia, como la culpa, es siempre de los otros.

Su vocabulario es el de una esgrimista que hace tiempo quitó el botón al florete. Iglesias era también «burro de Troya»; Grande-Marlaska daba «pena y miedo»; Sánchez es «un inmoral forjado en un ambiente inmoral», «un pirómano», «un patético populista sin pueblo», y estos años, «la era de la indecencia, la de las cloacas, las saunas, las putas y los narcos». A eso lo llama moderación: «Moderación es decir la verdad». El martes explicó, sin pestañear, de dónde nace la violencia: quien señala a la mitad de España como enemiga «prepara el terreno para la intimidación». Habla con conocimiento de causa.

La familia ajena es su arma preferida. El sábado, en Toledo, para probar que Sánchez «tiene de feminista lo que yo de socialista», volvió a su suegro y a la sauna. Su propio feminismo tiene memoria: en 2018, la huelga del 8 de marzo le pareció un «disparate»; en 2019, en televisión, se burló del consentimiento expreso: «¿De verdad van diciendo ustedes sí, sí, sí hasta el final?».

Con los jefes, la memoria es elástica. En 2022, Feijóo era «un varón blando» y su «constitucionalismo catalanista», «una gallegada»; ella rompía la disciplina de voto y le reprochaba la «hipocresía» de buscar «concordia» con todos menos con Vox. Este martes, Feijóo es «decente, sobrio, íntegro, cabal, serio, riguroso». El mismo día, él justificaba su pacto «táctico» con Vox. El varón blando se ha endurecido a tiempo. Con Casado acabó peor: la destituyó en 2020 y hasta ABC celebró el relevo como «el triunfo de la moderación». A ella las críticas no la rozan: «Si en España no te llaman facha, no eres nadie». Es la vieja coartada del provocador: confundir el rechazo con el mérito.

En su libro, «Políticamente indeseable», escribió que las políticas identitarias nacen de «una pulsión infantil»: reducir el mundo a «una contienda binaria entre categorías rígidas». Hijo de terrorista, inmoral, pirómano. Españoles y antiespañoles. Categorías rígidas.

Queda el currículum, que lo explica casi todo. Madrid, 1974. Hija de un aristócrata francés y de una argentina de familia patricia, con un conquistador y el fundador de Mar del Plata en el árbol genealógico. Infancia entre Londres y Buenos Aires, en un colegio inglés de élite. Doctorado en Oxford con John H. Elliott sobre Juan de Palafox, el obispo virrey de Nueva España que escribió sobre las virtudes de los indios. Periodista en El Mundo, jefa de gabinete de Acebes, directora internacional de FAES, portavoz de Casado, número dos de Feijóo. XV marquesa de Casa Fuerte. El título, la cuna y los pasaportes los heredó. La culpa la reparte por herencia entre los adversarios.

 

Los hijos no somos responsables de nuestros padres, dijo un día. Salvo los hijos de los demás.

Juan González Posadas
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Fuentes consultadas:
Libertad Digital (24 de octubre de 2026), Teleprensa, Infobae (EFE y Europa Press), elDiario.es, El País, Vozpópuli, Sueldos Públicos (declaraciones de bienes en el Congreso), Congreso de los Diputados, El Independiente, ElNacional.cat, Moncloa.com, El Español, Público, Demócrata (Europa Press), Libertad Digital, ESdiario, El Debate, La Voz del Sur, COPE, El Plural, ABC, The Objective, PR Noticias, Infobae México, Wikipedia, Políticamente indeseable (2021).

Sobre Juan Gonzalez Gonzalez Posada 49 artículos
Director de Museos y Exposiciones en Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid, desde enero de 2004. Además, es fundador/presidente de DDOOSS - Asociación de Amigos del Arte y la Cultura de Valladolid, desde enero de 1996. Anteriormente, fue Director de Comunicación y Desarrollo en Patio Herreriano. Museo de Arte Contemporáneo Español (Valladolid), de 2002 a 2004; y Coordinador de Comunicación y Actividades Culturales fuera de Cataluña de Fundación “La Caixa”, de 1988 a 1994, entre otros cargos.

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