En el último confín del continente africano, en uno de los peores momentos de su historia, en Johanesburgo el cuatro de marzo de 1932, nace una mujer negra hija de un chamán de la etnia xhosa, le dan el nombre de Miriam Makeba, también al pasar los años, será llamada Mamá África. Pasa la primera infancia en Pretoria hasta que comienza a cantar en los años cincuenta formando el grupo Manhattan Brothers hasta que funda su propia banda, The Skylarts donde impone que música mezcle el folklore sudafricano con jazz. Consigue cierta fama convirtiéndose en poco tiempo en un emblema musical africano.

En 1949 se casa, en un primer matrimonio, con el policía James Kubaj, que la maltrata golpeándola sin piedad. Tiene una hija con él y cuando la diagnostican un cáncer de mama, Kubaj la abandona. Supera el cáncer como también años después superará otro de igual gravedad.

A los veintisiete años sale de Sudáfrica con el fin de continuar su carrera musical ya que comienza a tener problemas debido a su activismo antiapartheid que la han granjeado enemistad con el régimen de Sudáfrica recalando en Venecia y poco después en Londres. En 1959 protagoniza junto a Manhattan Brothers un musical al que asiste el cineasta King Kong Lionel Royosin que se impresiona con la viveza de la música de Makeba incluyéndola en Come Back África, película que es un alegato anti apartheid que conmociona al Festival de Venecia, donde asiste Harry Belafonte, con el que Makeba estrecha una grata amistad que duraría años. Belafonte la convence para saltar a EEUU, pidiéndole que actúe con él en el Carnegie Hall de Nueva York donde Makeba deslumbra con sus raíces africanas, la música étnica y sus ropas coloristas . Hasta el punto llega su fama que en 1962 es invitada a celebrar el cumpleaños de John F. Kennedy. La locura del afro look se pone de moda y Makeba colabora con Belafonte en álbum An evening with Belafonte/Makeba en el año 1965, en un claro alegato antiapartheid.

En 1969 contrae nuevo matrimonio con el activista trinitense Stokely Carmichael, líder de las Panteras Negras, con lo que la postura política y antirracista de Miriam Makeba se radicaliza. Pronto las autoridades norteamericanas la apuntan con las mismas miras que a su compañero del Black Power, obligando a la RCA a rescindirle el contrato. La pareja perseguida en EEUU se exilia en Guinea Conakri donde Stokey llega a ser asesor presidencial. A los cuatro años de su unión se separan.

Se casa de nuevo con el trompetista de jazz Hugh Masekela. En 1960 su madre muere y tornando Makeba a Sudáfrica para asistir a las exequias, justo en la frontera comprueba que las autoridades le han cancelado el pasaporte impidiéndole la entrada. Durante tres décadas no podrá volver a su país de origen.

Durante el exilio forzoso reside en diversos países, EEUU, Francia, Guinea, Bélgica. A la vez su fama se extiende mundialmente debido a sacar al mercado una composición realizada años atrás. Se trata de Pata-pata, consiguiendo un hit mundial. Canciones como la citada «Pata Pata» o «The Click Song» se convirtieron en éxitos internacionales que, al mismo tiempo, dan a conocer los ritmos y las luchas de su gente. No solo cantaba, sino que hablaba en foros internacionales, incluyendo la Asamblea General de la ONU, para denunciar las atrocidades del régimen racista, además de colaborar con artistas internacionales sin olvidar sus raíces. Su música fusionaba los sonidos sudafricanos tradicionales con géneros como el jazz y el folk, creando un puente cultural que rompía barreras raciales.

Miriam Makeba, participa en todos los movimientos mundiales que reivindican la lucha por los derechos humanos. En 1972 participa en un festival en Viña del Mar, delante de Allende, justo al empezar su conocida Pata-pata, gritó con toda su fuerza “viva la Revolución socialista chilena” siendo abucheada de forma continua durante toda su actuación por el público derechista que contemplaba la actuación.
En 1992, Makeba actuó en la película Sarafina!, dirigida Darrel Roodt y protagonizada por la actriz estadounidense Whoopi Goldberg, que abordaba los levantamientos juveniles de Soweto de 1976 y en la que Makeba interpretaba el papel de la madre de la protagonista.

Miriam Makeba se ha convertido en un emblema antiapartheid y en general en cualquier lucha por los derechos humanos. Pocas artistas podrán mostrar este palmarés ya que como contaba su marido“cantó en Nairobi con motivo de la independencia de Kenya, en Luanda con la independencia angoleña, en la inauguración de la Organización de la Unión Africana en Addis Abeba, para Samora Machel en Mozambique y en el Vaticano”, siendo recibida por líderes mundiales como John F. Kennedy, Fidel Castro, Haile Selassie de Etiopía y François Mitterrand

Llegados a 1988 el país sudafricano levanta la prohibición de entrada a Miriam Makeba convertida en símbolo mundial antirracista. Poco después participa en el concierto de Wembley , 70th Birthay Tribute dedicado al setenta cumpleaños de Mandela que sigue encerrado en una cárcel sudafricana hasta que en 1990 cae el gobierno racista. Mandela es liberado y Makeba por fin en 1991 puede ofrecer el primer concierto en su país, abrazar a Nelson Mandela y celebrar el fin del terrible apartheid.

Makeba patrocina la fundación Zenzile Miriam Makeba, en 2001, poniendo en marcha el centro de Rehabilitación Miriam Makeba para Niñas.
En 2008, poco después de participar en un concierto contra el racismo y la mafia, en favor del periodista Roberto Saviano, muere de un infarto en la localidad del sur de Italia Castel Volturno, en Caserta, el nueve de noviembre.

Actuó en películas, tales como Come Back, Africa (1957) y King Kong (1959), esta última resultó muy significativa en su carrera, ya que cimentó su fama en su país natal.[9] En 1992, Makeba actuó en la citada película Sarafina!, dirigida Darrel Roodt y protagonizada por la actriz estadounidense Whoopi Goldberg, que abordaba los levantamientos juveniles de Soweto de 1976

En 2002, Makeba participó en el documental sobre el apartheid y la resistencia artística al mismo, Amandla! A Revolution in Four-Part Harmony,[10] que obtuvo el premio del público en el Festival de Cine de Sundance.[18] En 2011, el director de cine finlandés Mika Kaurismäki rodó el documental Mama África que, a través de imágenes de archivo, entrevistas y fragmentos de conciertos, recorre los momentos musicales, políticos y personales más significativos de la vida de Makeba.[19] Fue premiado en el Festival Internacional de Cine de Berlín

En 1965 Makeba recibió el premio Grammy, compartido con el músico, actor y activista social estadounidense de ascendencia jamaicana Harry Belafonte. Se convirtió así en la primera mujer negra en recibir un premio Grammy.[21]
Recibió la Orden francesa de las Artes y las Letras en 1985 y en 1990 le concedieron la nacionalidad francesa, entregándole el pasaporte para que Makeba pudiera regresar a país natal después de más tres décadas en el exilio.[11] En 1991 obtuvo en Túnez el Premio Nelson Mandela.[13]
El 16 de octubre de 1999, Makeba fue nombrada embajadora de buena voluntad de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). En 2001, Makeba fue galardonada con el premio de la paz Otto Hahn, otorgado por la Asociación Alemana de la ONU. Un año después fue galardonada con el Premio de Música Polar que otorga la Real Academia Sueca de Música y con la Legión de Honor francesa.[

Miriam Makeba conjugaba la lucha y el orgullo de mujer africana, incansable en sus batallas, fue nombrada como Mamá África, venerada por todos en el continente africano y en el mundo por quienes sostienen la lucha por la dignidad y los derechos humanos.
María Toca Cañedo©

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