EL APROVECHAMIENTO DE UNA VIOLACION TERRITORIAL

 

Miles de jóvenes marroquíes han cruzado la frontera en Ceuta coincidiendo con el aniversario de Mohamed VI y diez días después de que Sánchez sellara en Argel el fin de la crisis con Argelia y un importante acuerdo para España de gas que necesitábamos: Argelia aporta ya más de un tercio de sus importaciones. Rabat recuerda, con una frontera, quién controla el otro grifo. Es la misma jugada de 2021, condenada por el Parlamento Europeo como vulneración de los derechos del niño. Arendt lo llamaría perder “el derecho a tener derechos”: dejar de ser persona para ser cifra.

Conviene no edulcorar quién toma esa decisión: la Constitución que él mismo reformó en 2011 le permite nombrar al jefe de Gobierno, disolver el Parlamento y ostentar el mando militar y religioso supremo. Marruecos ocupa el puesto 136 de 180 en el índice de prensa de RSF; el periodista Omar Radi cumple seis años por cargos de espionaje ampliamente denunciados como fabricados; Forbes cifra su fortuna en más de 5.000 millones de dólares. No hace falta la palabra “dictadura”: basta con describirlo.

El segundo acto lo firma la extrema derecha global, con vocabulario idéntico: Trump culpa a las “políticas globalistas de extrema izquierda”; Musk habla de “invasión absoluta”; Meloni amenaza con suspender Schengen; Abascal, de “hombres en edad militar” y “alta traición”. Feijóo y el PP europeo comparten esa misma actitud, solo que con otro volumen: piden “control efectivo de la frontera”. El bulo: atribuirlo todo a la sentencia del Supremo del 8 de julio, que solo exige garantías procesales. Ayuso acusa a Sánchez de usar Ceuta para “ocultar sus juicios” mientras su Gobierno vende, bajo presión, el ático de Chamberí.

Mohamed VI persigue algo concreto: presión diplomática. La extrema derecha global no propone nada que resolver, ni una política migratoria alternativa: ofrece un enemigo —el Gobierno, el migrante, la sentencia, o la mentira del efecto de la regulación — y la promesa de que alguien pagará por él. No les interesa el tema; les interesa el odio que permite y la destrucción que ese odio justifica.

Juan González Posada.

 

Les dejo como complemento el, a mi juicio, perfecto análisis que realiza Tesh Sidi sobre el conflicto con Marruecos que deriva en la entrada masiva de inmigrantes de ese país.

https://www.facebook.com/reel/1347633950320924

Sobre Juan Gonzalez Gonzalez Posada 19 artículos
Director de Museos y Exposiciones en Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid, desde enero de 2004. Además, es fundador/presidente de DDOOSS - Asociación de Amigos del Arte y la Cultura de Valladolid, desde enero de 1996. Anteriormente, fue Director de Comunicación y Desarrollo en Patio Herreriano. Museo de Arte Contemporáneo Español (Valladolid), de 2002 a 2004; y Coordinador de Comunicación y Actividades Culturales fuera de Cataluña de Fundación “La Caixa”, de 1988 a 1994, entre otros cargos.

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