Carta a un patriota (aunque sea de VOX)

No te asustes. Sigue leyendo por favor que  no te voy a llamar acémila o improperios similares. Prometido. Quédate que vamos a razonar –dicho sin ironía, patriota, a poco que se intente, verás como razonamos ambos/as sin mayor prejuicio–

Diferimos en mucho, a que negarlo. Sobre todo en el origen de las cosas. Nos diferencia el análisis primigenio de la actualidad. Yo creo que existe un cambio climático  que potencia o sirve en bandeja la extensión del fuego exterminador  y tú no,  porque piensas que siempre hizo calor y las máximas de ahora son poco menos que casualidad o la progresión normal del clima. Da lo mismo,  en esta carta intentaré ceñirme a los hechos, los resultados que se derivan de la realidad incuestionable. Porque hay algo en lo que debemos ponernos de acuerdo, tú y yo, y es que  los hechos, la realidad palpable,  no se debería cuestionar.

Realidad es que cada año los incendios son más y de mayores consecuencias. Tú piensas que es porque los ecologistas nos empeñamos en proteger el campo con medidas erróneas,  mientras quien de verdad lo cuida es la ganadería extensiva, los cazadores y los propietarios de latifundios dedicados a la cría de toro de lidia. Vamos a dejar el desacuerdo y ceñirnos al hecho de que las llamas devoran tu patria, mientras que para mí  lo que devora el fuego criminal es una tierra que no me pertenece y tengo la obligación de mantener para generaciones futuras.

Da lo mismo, patriota. Hemos dicho que nos ceñiremos a los hechos.

Este fuego, sea cual fuera el origen, esquilma territorio con consecuencias catastróficas para el enriquecimiento de la población, según tu ideario, o para la conservación de la naturaleza, según el mío. El acuerdo es que hay que atajar el problema derivado del fuego. El acuerdo debería  surgir ante la realidad de fuegos cada año más amplios, más devastadores.

¿Qué propones patriota? Imagino que tu propuesta incluirá más monterías, cazadores triscando por lomas  y llanuras de las sierras patrias. Imagino que te gustaría proponer cabalgadas mirando en lontananza al horizonte mientras contemplas la inmensidad de las llanuras expoliadas por el fuego del año anterior. También, si eres de comarcas norteñas, abogarás por el exterminio del lobo, del oso y de toda alimaña que impida el desarrollo de la ganadería expansiva y de unos campos labrados con bien de sulfitos, de sulfatos y de cualquier tipo de herbicida o fungicida que ayude a cosechar más. La tierra debe producir sin descanso porque para eso está, dices úfano. Si eres de zonas donde la fruta crece hibernada entre plástico y sudor de inmigrante sin papeles, querrás ampliar el plástico y que el Perro Sanxe no regule subsaharianos  para que de esa forma tengáis  esclavos sometidos al látigo del patrón cultivando catorce horas al día. Si son mujeres, al horario laboral se deberán unir unos extras para que los  mayorales de la plantación desfoguen sus apetitos de entrepierna porque cuidar del campo y de negros africanos supone mucho estrés.

Y así cuidarás la patria de incendios además de engrandecerla a base de ampliar la cuenta corriente del latifundista de turno, o de la diversión del cazador o del criador de toro de lidia que luego “afeitará” la cuerna hasta donde el/los maestros del toreo le indiquen porque no vayan a tener una cornadita y joderse la temporada. O hará tomar al torito algún brebaje que le deje calmado para la lidia. ¿Qué cómo lo sé? te preguntas, patriota, porque tengo fundamentos arraigados de la cultura taurina, privilegio de haber asistido con mi padre a infinitas tertulias y corridas, que una puede ser zurda pero tiene un pasado.

Todo bien, patriota. Con estas medidas además de expulsar de Moncloa al Perro Sanxe, echareis del Parlamento a la execrable inmundicia del zurdeo hispánico (incluido PNV, y Junts, que no son zurdos pero como si lo fueran) Los nuevos escaños se compondrán de patriotas como tú, con bien  de banderitas españolas en muñequera,  corbata rojigualda y jurando todo el mundo al subir al estrado por la Cristiandad y por Santiago Matamoros.

Todo el mundo, has dicho. Incluido ese  PP cobardica al que previamente habréis saneado de maricas, divorciadas y descreídos (que los hay…bueno, divorciados también hay en el patio patriota, como Abascal, por ejemplo, pero el líder puede hacer lo que le pete que para eso practicamos el fascio con vehemencia que bien que se tiraba José Antonio a mozas, alguna incluso de izquierda, mientras abogaba por la familia tradicional)

Ahora, según mi criterio querido patriota, me vas a permitir que ofrezca algún paliativo al fuego devastador –digo paliativo porque si algo tenemos las zurdas es que dudamos de verdades absolutas, que le vamos a hacer–

Se me ocurre que lo primero sería llamar a quien sabe de esto. No sé, por ejemplo a ingenieros forestales, también a los bomberos forestales que cada año se meten entre las llamas del infierno creado por humanos por falta de cultura sobre la naturaleza y luchan hasta el agotamiento para apagarlo. Contrastaría con los anteriores a gente autóctona de los pueblos afectados;  es posible que aportaran alguna idea de cómo se hacían las cosas de forma tradicional y se nos escapa.  Quizá hubiera suerte y  entre la contrastación de los técnicos especialistas y los habitantes de las zonas surgieran ideas positivas. Lo que no haría y recomiendo que tampoco lo hagas tú, es seguir a pies juntillas las consignas que brotan de Tik Tok que te cuenta que los males del campo vienen por la prohibición de desbrozar y por la Agenda 20-30.

Hablo, por supuesto, de contactar con  habitantes de siempre no propietarios de la urbanización de adosaditos que quiere flores y césped impoluto además de setos de coníferas o pinos enanos, mientras en el jardín se orean Suculentas, Agaves, Agapanthos, Clivias, Buganvillas que tan bonitas quedan en medio de tanta vegetación verde que nada adornan las foticas de Instagram.

Tú ya me entiendes porque amas a la patria como es, no con las modernidades de los nuevos tiempos ¿es así, verdad?

Quizá si dejamos hablar y trabajar a los que saben, pagándoles con dignidad y durante todo el año, no solo cuando las llamas aprietan, es posible que se paliara la devastación y el drama de miles de personas desplazadas de sus pueblos y hogares.  Claro, patriota, con todo respeto te lo digo, que para eso hacen falta impuestos. Como hacen falta para que la sanidad pública funcione, así cuando tú, tu madre o hijo tenga un cáncer (dios no lo quiera) se podrán tratar con las debidas medidas sanitarias. O cuando tu chica (si no te sale ama de casa sumisa al esposo, tampoco lo quiera dios) quiera estudiar filosofía o mecánica cuántica tendrá acceso a una Universidad publica de calidad porque ya sabemos que las privadas cuestan un riñón (en serio) y la calidad es de bajo, bajísimo nivel. Y tú, patriota, quieres gente valiosa para luchar por la patria. No creo que te conformes con zurullos que cometan faltas de ortografía, como ahora, y ni sepan comer con cubiertos.

Y para eso, querido patriota, o nacionalizas las fuentes de riqueza patria, que además de pedirlo la zurdada comunista también lo hacía tu adorado José Antonio Primo de Rivera(*) y no digamos Ramiro Ledesma Ramos(**) tan nazionalasocialista como era… La nacionalización de los medios de producción, digo. Pero si eso ya no te va porque te suena a comunismo pernicioso, algo habrá que hacer, digo yo.  Es posible, por más que te produzca sarpullidos, que con impuestos se palie la descapitalización del estado que realizaron entre el PSOE de González y el PP de Aznar. No sé, mira a ver qué te parece y me dices.

Como colofón a esta carta, querido patriota, que ya verás no hay ni un exabrupto en ella sino que la creo impregnada de amabilidad, querría, si me lo permites,  repasar contigo el odio al extranjero que padeces,  eso que nombras como Prioridad Nacional y que a mí me pone de los nervios. Y no es que yo lo vea mal en esencia porque también  me aqueja a veces, más de las que quisiera, si te soy sincera.

Me repunta la rabia cuando diviso al papardín(***) echar la vomitona cerca de mi casa  cuando llega con la curda mientras yo marcho  al gimnasio o al mercado entre olores a ron digerido.  Detesto las bandadas de chicos que invaden territorios tutelados de la naturaleza en los que atracan  con los yates de papá provistos de botellas de ron cubano, vodka ruso y Coca Cola, mucha Coca Cola, aderezado todo con música de Taburete a voz en grito. Me molesta lo más grande no encontrar sitio en mi terraza de costumbre porque vociferantes papardines monopolizan el territorio con un sándwich para tres y la Coca Cola del super. O cuando ponen música alta en la playa jodiendo el descanso. O  pagan por la vivienda en un mes lo  que debería pagar tu hijo, en edad de independencia, durante un año. Porque tú, patriota, padeces también la crisis de la vivienda.

Me molesta que hayan llenado las ciudades de locales con esa comida extraña, derivada de plásticos varios, que devoran a las tres de la mañana dejando los restos en aceras y pasos peatonales. Ya sé, querido patriota, que a ti te molesta el puesto de carnicería halal mucho más que las cien Burguer King, KFC, o McDonals que pueblan nuestras aceras y desnaturalizan el paisaje urbano tradicional. Pero sabes una cosa, querido patriota, en mi ciudad es posible que haya una o dos carnicerías halal  pero hay cientos de los otros establecimientos regentados por empresariado extranjero que se lleva los dineros sin revertir nada en la ciudad de origen, cuyos antros pertenecen a consorcios multinacionales explotadores de recursos naturales de nuestro país sin revertir ni migajas. Prioridad nacional, patriota…es eso. Lo otro por más que lo disfraces, es racismo. O peor, aporofobia porque te molesta el emigrante pobre no el extranjero rico.

Por eso te lo cuento, patriota, porque tú amas a España con delirio y quieres conservar sus esencias. El bosque de la Sierra madrileña, mediterránea o cantábrica. La tradición española del cocido montañés, o madrileño, el caldo gallego o el pernil de lechazo de Burgos, o ternasco de Aragón. Quieres conservar las calles limpias, no degradadas por foráneos extraños a nuestra cultura que invaden las tradiciones hispánicas y nos quieren imponer las suyas. Consideras, casi como yo, que los extranjeros nos invaden asimilándonos culturalmente para hacernos desaparecer como pueblo e imponer costumbres foráneas con las que se enriquecen multinacionales yanquis que nos colonizan sin que tú protestes ni te cojas berrenchines   con lo que les costó al Cid Campeador, a don Rodrigo, a los Reyes Católicos y a los conquistadores del imperio luchar con denuedo por la patria, la religión y la cultura hispánica.

Y todo eso de la patria y del honor se va a la mierda, patriota,  cuando el fuego devora los campos de España y los extranjeros nos invaden en hordas que vandalizan ciudades y pueblos saltando sobre coches, rompiendo bicicletas del ayuntamiento  y meando o cagando en la vía publica o en la bahía. Todo eso, patriota, imagino que te molesta mucho, como a mí.

Llegados a este punto, querido, quizá lo de menos es si la tierra es plana o redonda, si hay cambio climático  o evolución del clima, si extranjeros con control o frontera libre. Lo que de verdad nos preocupa a ti y a mí es que nos pisen lo fregao de nuestra tierra –tuya más que mía, porque yo no quiero propiedades–

Lo que nos molesta es que nos destruyan lo construido, que nos eliminen lo conservado durante generaciones, que nos descapitalicen lo acumulado durante años de trabajo común.

Lo que nos une, querido patriota, es que nos expolian, mientras discutimos sobre las causas.

Como ves, cumplida la promesa de mantener el buen tono contigo, espero que tanto tú como yo reflexionemos sobre lo descrito con el fin de llegar a un acuerdo o pacto de estado  y que debemos  tener en cuenta ambos, que mientras tú líder llega a Llanes en un yate de lujo y veranea con su segunda familia en mansión, o la lideresa de Madrid, que tanto amas, camina en mini short y con chalequin rotulado con “Presidenta” para que no se olvide quién manda –que por cierto,  no he visto yo al Borbón con el rotulo de “rey” ni al Perro con el de “presidente” ¿será que tiene complejines, la pobre?–  mis lideres hacen algo similar, mientras los bomberos forestales andan jugándose la vida por 1800€, los afortunados,  porque hay muchos sin contrato que hacen la tarea de voluntarios. Y  sanitarios que despliegan voluntad para atender al doble de pacientes porque faltan profesionales y no se reponen o profes que llevan material de casa por carencia de medios en las escuelas públicas.

Mientras todo eso pasa, querido patriota, a ti  y a mí nos despistan con banalidades, hasta es posible que si anduviéramos atentas exigiríamos o elegiríamos mejor.

Échale un pienso, anda patriota. A ver si conseguimos arreglarlo antes de que ni tú tengas patria ni yo tenga tierra que pisar.

María Toca Cañedo©

 

 

(*)  Discurso de José Antonio en el Teatro Calderón de Valladolid (4 de marzo de 1934).

«Nosotros desmontaremos el aparato económico de la propiedad capitalista que absorbe todos los beneficios, para sustituirlo por la propiedad individual y familiar y por la propiedad comunal y sindical. Creemos que la plusvalía de la producción debe atribuirse no al capital, sino al Sindicato nacional productor…»

 «La riqueza tiene como fin —y así lo afirmará nuestro Estado— el mejorar las condiciones de vida de cuantos integran el pueblo. No es admisible que masas enormes vivan en la miseria mientras unos pocos disfrutan de todos los lujos. Para ello, nacionalizaremos el servicio del crédito, evitando el desembolso usurario y la especulación.»

 

 

Sobre la propiedad de las empresas (Punto 10):

«Rechazamos la concepción capitalista que ignora las necesidades del trabajador, así como la concepción marxista de la lucha de clases. Nuestro Estado no considerará la producción como una suma de intereses contrapuestos, sino como una tarea común. Las empresas serán comunidades de trabajadores, integradas en los Sindicatos Nacionales.»

Sobre los Servicios Públicos y grandes industrias (Punto 13 ):

«El Estado nacionalsindicalista no contemplará impasible la ruina de la economía ni la explotación de los trabajadores. Los servicios públicos y las grandes empresas de interés nacional serán intervenidos o asumidos por el Estado cuando el interés colectivo lo exija.»

Y esta perla del discurso en el Círculo Mercantil en 1935

«Al capitalismo financiero se le puede desmontar sustituyéndolo por la nacionalización del servicio de crédito. Y respecto a la propiedad de los medios de producción: los medios de producción no deben estar ni en manos del capitalismo privado ni en manos del Estado como gran patrono burocrático, sino en manos de los propios productores organizados en Sindicatos Nacionales. El Sindicato no es una mera asociación de defensa de clase, sino la horma misma en la que se encuadra la economía de la nación

 

(**) Ramiro Ledesma Ramos en el Número 1 del periódico La Conquista del Estado (14 de marzo de 1931),

«Expropiación de los magnates de la economía. La estructura económica de España exige la intervención del Estado en las grandes empresas y la socialización de los servicios públicos…

Sustitución del capitalismo privado por un sistema de organización nacional de la economía. La riqueza debe ser del pueblo y servir al Estado. Todo individuo que se oponga a este principio comete un delito de alta traición contra la Patria.»

 

Discurso a las juventudes de España (1935) Ramiro Ledesma Ramos.

«La economía española no puede ser un campo de libre juego para los especuladores y los trust financieros. Las grandes industrias clave, la banca y los transportes deben ser nacionalizados y gestionados bajo el control supremo del Estado.

No concebimos una nación libre con un pueblo de esclavos económicos. La propiedad de los medios de producción debe articularse de modo que el beneficio regrese a la comunidad nacional y a los trabajadores directos, no a los accionistas parásitos.»

Artículo escrito con el seudónimo de Roberto Lanzas por Ramiro Ledesma Ramos.

«El nacional-sindicalismo no es una fórmula de conservación, sino de destrucción del orden burgués. Proclama la necesidad de arrebatar a la burguesía financiera e industrial el control de los medios de producción. […] La economía debe ser nacionalizada, lo que significa que el capital y las máquinas dejan de ser propiedad de un individuo para pasar a ser instrumentos al servicio de la totalidad de la Nación.»

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(***) papardín/papardo: turista, prioritario proveniente de Madrid, molesto e invasivo para el personal irredento natural de Cantabria

 

 

Sobre Maria Toca 1941 artículos
Escritora. I Premio de Novela Ateneo de Onda 2016. II Premio Concurso Literario de Relatos del Bajo Cinca, 2015. I Premio de Relato Guadix 2020 Finalista de varios... Hasta el momento, tres novelas publicadas: Son celosos los dioses, Prototipos, El viaje a los cien universos. Poemario: Contingencias. Numerosas participaciones en libros de relatos corales. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina

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