Estamos en Trasmiera, es el tórrido agosto del treinta y siete. Tiempo, para algunos, de defensa de la legalidad republicana frente al levantamiento militar fascista, que había comenzado trece meses antes. Otros lo llaman Guerra Civil o, incluso, Santa Cruzada.
Llevábamos meses en los que, ciertamente, las noticias procedentes de los cercanos frentes, del País Vasco y el sur de la provincia, no eran halagüeñas para el bando leal.

Quienes, sí, se estaban relamiendo de insana expectación eran los partidarios del golpe. Llegaban los suyos. Los suyos eran, entre otros, los italianos enviados por Musolini en auxilio de Franco.

El domingo 22 de agosto, fiesta de la Virgen de la Cama en Escalante, la 50ª División de Choque Vasca se entrega a las fuerzas italianas en la cercana Santoña. Esperan que un pacto, cocinado meses atrás entre el PNV y el cardenal Pacelli, les devolviera a su Arcadia, a Euzkadi (así lo escribían ellos, entonces)
Lo conociera o no de antemano, Franco convierte en papel mojado aquel acuerdo. 11.000 soldado vascos y sus mandos son encarcelados en El Dueso. Muchos de ellos pasarían largos años en batallones de trabajo. Cientos, fueron fusilados. Pero todo eso es harina de otro costal. En esta publicación nos centramos en las cosas de Cantabria. Que tienen suficiente miga, por sí mismas.
En Escalante, como en el resto de la comarca, la actividad de aquellos días de verano es frenética. El jueves 26 de agosto, al coronel italiano Farina, designado administrador civil de la Plaza de Santoña, le llega la carta de la imagen.
En el Registro Municipal de Escalante ( Legajo 188 nº7) con la denominación ”Carta del Pueblo en Masa” se conserva este documento fechado el día de la entrada en la villa de los sublevados. Piden que se envíe un piquete de guardias a detener “asesinos, que están esperando a cumplir sus amenazas de asesinar a medio pueblo”
La firma, ilegible, es de un teniente de Requetés. El sello del Juzgado Municipal.
-(Carta manuscrita. “El pueblo de Escalante…”–

De resultas de aquella apelación a Santoña comenzaría en la última semana de agosto una frenética actividad represiva en aquella pequeña villa de Trasmiera.
Pedro Fernández Alonso, alcalde designado por el Frente Popular, y la práctica totalidad de su corporación son apresados, enviados a Santoña y sometidos al Consejo de Guerra, hoy consultable en el Archivo Militar de El Ferrol con el título de “Procedimiento Sumarísimo de Urgencia 75/37”

Transcribimos aquí la segunda página del citado Procedimiento:
PROVIDENCIA
En a Santoña a cuatro de Septiembre de 1937. El Juez Instructor número 66 se hace cargo de las presentes denuncias con las que se inicia causa que registra con el número 75 de Auditoría de Guerra; únanse a continuación, con la orden de proceder.
Recíbanse las declaraciones oportunas y, en atención a los cargos que se formulan contra Ezequiel Ruiz Expósito, Miguel Ruiz Sierra, Ramón Ruiz Expósito, José Samperio Colina, Pedro Matanzas, Manuel Sisniega del Rey, Pedro Septien Cano, Pedro Fernández Alonso, Jacinto Castanedo Campos, Román González Venero, Braulio Sisniega González, digo Sisniega, Bernabe Cisneros, Eusebio de la Hoz Gutiérrez.
Se les declara procesados y en prisión en la cárcel.
Recíbanseles indagatoria y practíquense diligencias propias del periodo sumarial.
Lo mandó y firma SS. Doy fe.
(ilegible) El Srio Nicolás Ruiz
El procedimiento que nos ocupa fue en verdad Sumarísimo y de Urgencia. El 22 de diciembre del mismo año una breve noticia de la Gaceta del Norte habla de “Sentencias cumplidas” Un eufemismo más bien cruel. Trasladados a Bilbao habían sido “pasados por las armas”, entre los días 29 de Octubre a 18 de Diciembre. En la breve nota del citado diario aparecen los nombres de
Miguel Ruiz Sierra Ezequiel Ruiz ExpósitoJacinto Castanedo CamposPedro Fernandez Alonso ]Manuel Sisniega del Rey Eusebio de la Hoz Gutiérrez ,Braulio Sisniega Sisniega
Son siete de las trece personas encausadas. Los seis restantes serían condenados a penas diversas de prisión.
(Páginaa segunda de La Gaceta del Norte 22/12/1937”

En otro cuadrito de la citada página en el diario bilbaíno, se da noticia de la llegada a la ciudad de la viuda del General Sanjurjo. Procede de Estoril, donde se había refugiado al principio del Glorioso Movimiento. La Marquesa del Rif ha sido cumplimentada por distinguidas damas locales.

Llega la Navidad, tiempos de amor y paz, así que, de paso, se piden ¡Juguetes para los niños pobres de los asilos bilbaínos! Bueno, tal vez algunos de eso niños estaban en los asilos debido al fusilamiento o cárcel de sus padres.
Pasamos a centrarnos en detalles del proceso contra los ajusticiados. De resultas de aquella llamada del Pueblo en Masa se habían encarcelado en Santoña a varias decenas de hombres y mujeres de Escalante. Sus nombres aparecen en el ya citado expediente 75/37, para los hombres, y el 120/37, en el caso de las mujeres.

También aparecen los nombres y firmas de los denunciantes. Cuando los documentos llegaron a manos de quien esto redacta, sondeamos la opinión de familiares directos de personas que habían padecido cárcel o fusilamiento. Hubo quienes -demasiados- pedían ocultar esa información.
Apelaban, digámoslo así, al olvido, a la desmemoria. Justamente a lo que como colectivo debiéramos evitar. Porque para perdonar, es preciso tener muy claro qué perdonamos.
De las 233 páginas del citado expediente 75/37 he extraído lo relativo a las denuncias, el tratamiento judicial que de ellas se hizo y las consecuencias finales en el caso del último alcalde republicano de Escalante
(Fotografía . Pedro Fernández Alonso)
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Pedro Fernández Alonso era un labrador del barrio de Noval. Había nacido en la localidad en 1900. Contaba, por tanto, treinta y siete años en el momento de su triste final.
Sus denunciantes iniciales, que lo fueron, también, del resto de los trece encausados, son vecinos de Escalante. De los argumentos para su detención y muerte, puede extraer el lector su propia opinión a la luz de los documentos extraídos del “Procedimiento Sumarísimo y de Urgencia 75/37” que se conserva en el Archivo Militar de El Ferrol
- (Carátula del Procedimiento 75/1937)

- (Copia de la denuncia contra Pedro Fernández)

Copia de la denuncia contra el alcalde Pedro Fernández Alonso realizada por dos convecinos.
He aquí su transcripción literal:
Alcalde y miembro del Frente Popular. Requisó armas en compañía de Emilio Redondo y Ezequiel Ruiz y Pedro Septien. Afiliado a la UGT. Delegado de Asistencia Social.
Debe conocer el informe que emitió el Frente Popular sobre cuatro muchachos de Escalante que fueron asesinados por la espalda en el frente. Conoce a los autores de los robos y saqueos en la iglesia de Montehano y en casas particulares. Obligaba a los vecinos a pagar cuotas obligatorias, haciéndoles firmar como si fueron voluntarias. Sabrá del paradero de un telescopio de gran valor que había en el Convento de Montehano. Peligrossimo (sic)

Aquella denuncia inicial del 29 de agosto fue complementada por un acta de registro en el domicilio del alcalde por “miembros de la policía de Falange” y el informe de la “Junta Vecinal constituida” de diez de septiembre de aquel año 1937. No constan testigos válidos de tal registro, fuera de aquellos miembros de Falange. La esposa de Pedro Fernández Alonso, María Hazas Fernández, y su hija de diez y seis años, Mercedes Fernandez Hazas, también estaban presas en Santoña y a la espera de juicio. Proceso recogido en el expediente 120/37
- (Copia del “informe de la Junta Vecinal Contituida” respecto a Pedro Férnández)

- (Acta de registro en el domicilio de Pedro Fernández)


Esos documentos en los que habla de un sujeto peligrosísimo que “no tenía una peseta y se ha hecho rico”. Unido a actuaciones inherentes a un regidor municipal en un país que se enfrenta a un levantamiento contra el orden establecido, son pruebas de un juicio, celebrado veinte días después de la detención, para el que no consta abogado defensor.
- (Declaración indagatoria de Pedro Fernández)

Pedro Fernández, es condenado a muerte, trasladado a Bilbao donde es fusilado el 16 de diciembre del año treinta y siete. Su esposa, María Hazas, también detenida en aquellos días de agosto es condenada a treinta años de cárcel. Luego reducida a doce años y un día. Permanecería, junto a otras siete mujeres de Escalante, en la tristemente conocida prisión de Saturrarán hasta el año 1943. Vuelve a su casa en Noval y permanece en libertad vigilada hasta julio de 1949.
Los datos que aquí se aportan, como se dijo al principio de esta narración están en los expedientes 75/37 y 120/37 del Archivo Militar de El Ferrol. Entre ambos tienen algo más de trescientas setenta páginas. En ellas hay detalles que no debieran abandonarse a la desmemoria. Hermanos que declaran contra hermanos, vecinos contra vecinos. Muchas veces por rencillas o por ambicionar lo que otro tiene.
De resultas de todo ello son pasados por las armas varias personas. Otras sufren años de cárcel. No hemos narrado aquí sino los últimos tres meses de Pedro Fernández. Trescientas setenta y dos páginas de legajos están a la espera de quien tenga tiempo y el cuajo de sumergirse en ellos.

Pasan los años y todo parece olvidarse. Cada 22 de agosto vuelve a celebrarse la Virgen de la la Cama y el 24, San Bartolomé. En algunas familias se trata de dolorosas efemérides.

Cuando pasa por debajo de su mirador la procesión de la Virgen, más que en los danzantes y los dulzaineros a alguna viuda le hacía retirarse, tal vez con alguna blasfemia, la imagen de esos piadosos vecinos que en aquellos días de agosto y septiembre contribuyeron a destrozar familias enteras.
Varios entre los denunciantes se han embarcado a ultramar. Algunos, tal vez, regresen de tarde en tarde. Hay quien no lo hace nunca. Sobre Escalante parece haber caído la negra noche de la desmemoria.
Han pasado ochenta y ocho años de aquellos hechos. Desconocidos para la gran mayoría de los locales. Sacarlos a la luz debiera ayudar a que nunca se repitieran.
(Certificación de la muerte de Pedro Fernández,))


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