LA INHUMANIDAD DE LA DERECHA

Si digo que no se puede apoyar a la derecha y ser una persona decente, me acusarán de sectario, pero después de leer que el PP de Madrid votó en contra de aprobar unas “ayudas excepcionales de carácter humanitario» para los inquilinos de la calle Manuel Maroto, 3, Vallecas, que se han quedado en la calle por culpa de una explosión de gas, solo puedo ratificar que hoy en día alinearse con la derecha constituye una inmoralidad. Nuria Castillo es una de esos vecinos que no recibirán ninguna ayuda. Ahora duerme en la calle. Jamás dejó de pagar una factura y hasta hace poco sobrevivía con 800 euros al mes. En cambio, Abascal, Ayuso y Alberto Quirón nadan en la abundancia, sin haber trabajado ni un solo día en su vida.
Mientras se producen estas injusticias, la ultraderecha no cesa de crecer. El discurso de VOX ha normalizado el racismo, el machismo, la homofobia y la aporofobia. Gracias a eso, han surgido grupos neonazis como Núcleo Nacional, que cada vez arrastran a más jóvenes. La ausencia de medidas contundentes para mejorar los salarios y atajar el incremento del precio de la vivienda está empujando a las nuevas generaciones hacia posiciones de odio e intolerancia. Liderado por Ayuso, el PP rema en la misma dirección, erosionando la sanidad y la educación públicas, y contemporizando con los que hablan de remigración, es decir, con una limpieza étnica disfrazada de defensa de la civilización blanca, cristiana y occidental.
Dicen que los inmigrantes cometen delitos. Yo creo que se portan demasiado bien después de que Europa haya saqueado y destruido sus países. Les sobran motivos para indignarse y protestar, pero se limitan a realizar los trabajos más duros, los que ya no quieren los españoles. Nos encontramos en un hora trágica de la historia y nada indica que las cosas vayan a cambiar.
Creo que el mundo sería mejor si se leyera más a Antonio Machado, Miguel Hernández, Bergamín, Chomsky, Marcuse, Galeano, Saramago, Ernesto Cardenal o José Luis Sampedro y menos a Juan del Val, Isabel Preysler o Mar Flores. Hoy en día, el opio del pueblo ya no es la religión, sino la basura encuadernada o programas como los de Ana Rosa Quintana.
Rafael Narbona 
Sobre Rafael Narbona Monteagudo 14 artículos
Licencido en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad Complutense de Madrid. Profesor de Enseñanza Secundaria de Filosofía en varios institutos de la Comunidad de Madrid. Colaborador de El Cultural y Revista de Libros. Publicaciones en Quimera, Cuadernos Hispanoamericanos, Claves de Razón Práctica, Turia, Nueva Revista, Alfa y Omega, Vida Nueva y otras publicaciones. Tiene publicados numerosos ensayos

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