Sofie Germaine nace el uno de abril de 1776 en el seno de una familia noble. Su padre Ambroise-Francois Germaine es un maestro orfebre de categoría y prestigio. La madre Marie Madelaine Gruguelin es una ama de casa según ordenaban los tiempos.

La Revolución francesa asoma sus fauces y aunque Ambroise- Francoise Germaine, participa con entusiasmo en los nuevos tiempos revolucionarios, incluso se convierte en miembro del Tercer Estado en la Asamblea Constituyente de 1789, recluye a la joven hija en casa con el fin de protegerla de los desmanes callejeros. Germaine tiene trece años cuando las calles andan ensangrentadas por los revolucionarios, por lo que permanece encerrada los años que dura la revolución. La reclusión la convierten en gran lectora de la biblioteca familiar donde se recluye paliando la soledad.

Germaine, solitaria, refugiada en la enorme biblioteca, descubre el libro: Histoire des Mathematiques de Jean- Baptiste Montucha, lee fascinada por el descubrimiento continuando con la biografía de Arquimedes sufriendo la misma pasión que el maestro a quien las matemáticas le importaban más que la vida y la muerte.

Germaine se obsesiona con el descubrimiento fascinante del mundo de los números. Los padres primero se extrañan y luego le prohíben que pase tanto tiempo estudiando cosa que no consideran normal en una chica. Para ello le arrebatan la calefacción, incluso le quitan sus ropas a lo que Germaine responde envolviéndose en mantas, encendiendo una vela escamoteada del hogar y pasando las horas leyendo los tratados de matemáticas que encuentra en la biblioteca paterna.
Lee con pasión el Tratado de Aritmetica de Etienne Bezout, Calculo Diferencial de A.J. Cousin, entre otros muchos, incluso aprende latín de forma autodidacta.
Jamás pudo asistir a clases regladas donde se hubiera podido formar como matématica. Cuando en 1794, se funda la prestigiosa Escuela Politécnica de París, a la que Germaine hubiera soñado con asistir no siendo ya que las mujeres tienen prohibida la entrada en colegios y universidades. No será hasta 1972 cuando autoricen a cursar estudios a las feminas en dicha escuela.
Germaine, no obstante, se entera de que la Escuela ha procedido a abrir un plazo de trabajos de personas que no asisten a las clases, ex alumnos o que hayan estudiado en otros lugares, por lo que decide tomar el seudónimo de Antoine-Auguste Le Blanc, presentando un trabajo que deja entusiasmados a los profesores. Es premiada pero decide no presentarse a recoger el premio final y mantener el anonimato.
A lo largo de su vida descubre importantes teorías de números, también de física, acústica, elasticidad. Nada se resiste a su empeño y talento para las matemáticas.
Bajo el seudónimo consigue el respeto del eminente matemático Carl Friedrich Boch, manteniendo durante tiempo correspondencia con él hasta que descubre su identidad de mujer sorprendiendo al sabio.
La sociedad liberada de la Revolución francesa ni entiende ni respeta a una mujer que tiene talento, no conciben que exista un cerebro brillante femenino, poco menos que consideran a las mujeres ligeramente superiores a los animales, por lo que el empeño en dedicarse al estudio, el arte o la ciencia es considerado anormal, incluso locura que en ocasiones conduce a la reclusión a las que osan salir de las reglas impuestas.
Los condicionantes que tuvo Germaine por su condición de autodidacta fueron que sus estudios eran un tanto anarquicos, produciéndose lagunas formativas que fueron palpables al querer introducirse en la física matemática ya que le faltaban conocimientos matemáticos ligados a la comunidad científica.
Los grandes logros de Sophie Germaine a pesar de su formación autodidacta que la privó de técnicas de estudio y de compartir sus conocimientos con colegas, fueron:
El nombrado Teorema de Sophie Germain cuya contribución más famosa a la teoría de números. Demostró que si $p$ es un número primo tal que $2p + 1$ también es primo, entonces el «primer caso» del Último Teorema de Fermat (donde $x, y, z$ no son divisibles por $p$) es verdadero para el exponente $p$.
Este teorema fue el resultado más importante sobre el Último Teorema de Fermat desde la obra de Euler (1738) hasta la de Kummer (1840).
- Números Primos de Sophie Germain: Se llama así a un número primo $p$ tal que $2p + 1$ también es primo.
La Teoría de la Elasticidad
Germain hizo contribuciones pioneras a la física matemática en este campo.
- No obstante su ostracismo recibió diversos honores como el Premio de la Academia de las Ciencias de París:
- Presentó tres memorias sucesivas (en 1811, 1813 y 1815) sobre la teoría de las superficies elásticas y cómo se propagan las vibraciones en ellas.
- Finalmente, en 1816, ganó el «Grand Prix» de la Academia por su memoria, convirtiéndose en la primera mujer en conseguir este premio en solitario.
- Su trabajo proporcionó los fundamentos matemáticos para la moderna Teoría de la Elasticidad.
- Aplicación a la Ingeniería: Sus ecuaciones sobre la elasticidad se consideran una base esencial para la construcción de estructuras. De hecho, se afirma que sus aportaciones fueron clave para el diseño y la construcción de la Torre Eiffel.
Otros Logros Destacados por su importancia
- Acceso a la Academia: Su victoria en el Grand Prix le permitió ser la primera mujer (que no era esposa de un miembro) en asistir a las sesiones de la Academia Francesa de las Ciencias.
Sophie Germaine no se casó jamás aunque tuvo durante toda su vida el sustento economico de su familia lo que la supuso poder dedicarse a su pasión del estudio de los números sin aprietos.
Nunca recibió ningún título académico que reconociera su larga tarea de estudio e investigación y jamás recibió un puesto remunerado aunque Gauss la propuso para un doctorado honoris causa en la Universidad de Gotinga poco antes de su muerte.
Falleció a los cincuenta y cinco años de un cáncer de mama, manteniéndose activa hasta el final de su enfermedad. Todo lo conocido sobre el talento natural de esta mujer nos hace concebir, con tristeza, hasta donde hubieran llegado sus descubrimientos de haber llevado una vida normal donde hubiera recibido los conocimientos reglados y sin cortapisas.
María Toca Cañedo©

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