Poor Sonia.

Tenía piel de manzana y los ojos se le achinaban al sonreír. Era morena, vibrante, puro desenfado. A la tele de un [VER MÁS]

LA PROFECÍA

Los domingos les parecían interminables a las tres. Algo había que hacer para que no resultaran tan tediosos, para no sentir que [VER MÁS]