Mari Trini

 

Eran tiempos oscuros cuando nació  María Trinidad Pérez de Miravete Mille, cuyo nombre, años después se reduciría al de Mari Trini. Era un doce de julio de 1947, cuando vio la luz en Caravaca de la Cruz, Murcia. Los primeros años la familia vive en una casa rural sin comodidad ninguna, donde se alumbraban con candiles y sacaban agua del pozo. Fue una infancia feliz que se vio truncada por una dolencia provocada por una muela que creció hacia adentro consecuencia de ello la infección provocada se extendió afectando a los riñones. La pequeña de ojos verdes soñadores tenía que guardar cama; en el patio o cuando la llevaban a la playa improvisaban un lecho para que estuviera tumbada. Como ocurre en muchas ocasiones, la inmovilidad que sufre desde los siete años hasta los catorce,  le labró una personalidad soñadora, dada a lecturas aprendiendo a tocar la guitarra con el fin de llenar las horas de inactividad.

Al llegar la edad de escolarización de los hijos, la familia marcha a Madrid, porque en el pueblo no había colegios. La enfermedad de Mari Trini sigue, pero más atenuada lo que le permite tener una juventud normalizada. La guitarra seguía siendo compañera de fatigas, además comienza a componer canciones. Asiste a un colegio religioso que en esos tiempos marcaban formas sociales extremadamente duras para las mujeres.

En la vida de la joven Mari Trini se produce un encuentro casual con el director de cine Nicholas Ray, que por aquel entonces residía en España debido a que dirigió 55 días en Pekín y Rey de Reyes. Es la época dorada de la dolce vita madrileña con Ava Gardner amaneciendo en saraos interminables  cada noche acompañada de los actores y de la gente glamourosa del star sistem nacional.

Ray, escucha cantar a Mari Trini, primero le propone actuar en una película que no fue posible,  luego le aconseja marchar a Londres, laboratorio donde se cocinaba el pop mundial y todos los movimientos musicales que iban surgiendo. Había comenzado la década de los sesenta y el contraste entre la pacata y oscura sociedad española y la libertad que respiraban las calles londinenses, inspira a Mari Trini, decantándola por profesionalizar lo que solo era una afición.

En Londres, estudia con Peter Ustinov, conoce los entresijos de la radio además de relacionarse con gente importante, quizá por el patronazgo de Nicholas Ray que marcaba el paso desde España.  Roman Polansky, Paul McCarnthey o Marlene Dietrich son compañías frecuentes. Mari Trini sigue componiendo y aprendiendo, absorbiendo de todo movimiento artístico.

Al año de estar en la capital inglesa marcha a Paris, donde encuentra un tipo de música que se adapta más a sus gustos. La chanson francesa, con Edith Piaf, Ives Montand la deslumbran y entiende que ese es su camino para el futuro. Nicholas Ray sigue su proceso y le aconseja grabar doce canciones que ha compuesto durante ese tiempo. Pasa cinco años en Francia sin que se produzca un éxito deslumbrante aunque  ese tiempo es muy importante en su formación.

Regresa a España, grabando con RCA donde canta temas de Aute o de Patxi Andion, hermosos, mas ella no se siente cómoda. En 1970 deja RCA siendo fichada por Hispavox grabando el disco que la lanza al estrellato con canciones que conforman la memoria sentimental de mucha gente de su generación. Hablamos de “Amores” donde comienza una estrecha colaboración con otro artista malogrado y de vida tortuosa, que fue Waldo de los Ríos. Llega el triunfo con el llamado sonido Torrelaguna.

En 1971 vuelve a sacar disco con canciones eternas como “Escuchame” y el himno que todas hemos cantado alguna vez “Yo no soy esa” donde sus letras contraponen a la copla “Yo soy esa” cuya letra dice así:

Yo era luz del alba, espuma del río
Candelita de oro puesta en un altar
Yo era muchas cosas que ya se han perdío
En los arenales de tu voluntad
Y ahora soy lo mismo que un perro sin amo
Que ventea el sitio donde va a morir
Si alguien me pregunta que cómo me llamo
Me encojo de hombros y contesto así

Yo soy esa
Esa oscura clavellina
Que va de esquina en esquina
Volviendo atrás la cabeza
Lo mismo me llaman Carmen
Que Lolilla, que Pilar
Con lo que quieran llamarme
Me tengo que conformar

Soy la que no tiene nombre
La que a nadie le interesa
La perdición de los hombres
La que miente cuando besa
Ya lo sabe, yo soy esa

Un mocito bueno, borracho de luna
Pudo ser la tabla de mi salvación
Como a ti te quiero, no quise a ninguna
Te ofrezco la rosa de mi corazón
Y yo que mintiendo me gano la ví’a
Me sentí orgullosa del cariño aquel
Y para pagarle lo que me quería
Con cuatro palabras lo desengañé

Yo soy esa
Esa oscura clavellina
Que va de esquina en esquina
Volviendo atrás la cabeza
Lo mismo me llaman Carmen
Que Lolilla, que Pilar
Con lo que quieran llamarme
Me tengo que conformar

Soy la que no tiene nombre
La que a nadie le interesa
La perdición de los hombres
La que miente cuando besa
Ya lo sabe, yo soy esa.

https://www.youtube.com/watch?v=YA0cAWZn22g

 

Frente al desgarro de la copla, la letra de Mari Trini es la siguiente:

Yo no soy esa que tú te imaginas
Una señorita tranquila y sencilla
Que un día abandonas y siempre perdona
Esa niña así, no, esa no soy yo

Yo no soy esa que tú te creías
La paloma blanca que te baila el agua
Que ríe por nada, diciendo sí a todo
Esa niña así, no, esa no soy yo

No podrás presumir jamás
De haber jugado
Con la verdad, con el amor
De los demás

Si en verdad me quieres, yo ya no soy esa
Que se acobarda frente a una borrasca
Luchando entre olas encuentra la playa
Esa niña así, no, esa no soy yo

Pero si buscas tan solo aventuras
Amigo, pon guardia a toda tu casa
Yo no soy esa que pierde esperanzas
Piénsalo ya, no

Yo no soy esa que tú te imaginas
Una señorita tranquila y sencilla
Que un día abandonas y siempre perdona
Esa niña así, no, esa no soy yo

Esa niña así, no, esa no soy yo
Esa niña así, no, esa no soy yo
Esa niña así, no, esa no soy yo
Esa niña así, no, esa no soy yo

https://www.youtube.com/watch?v=gsIPXjkLxj4

Mari Trini en los albores de la década de los setenta, opone su autoafirmación de mujer libre, autónoma, que no obedece ni sirve a hombre alguno con letras de contenido liberador. No se había escuchado la palabra feminismo en un país oscurantista donde la Sección Femenina y el Patronato de Protección a la Mujer conformaba la educación social de millones de mujeres presas de un sistema patriarcal feroz. Casi ni entendíamos el mensaje, pero nos alegraba contemplar la puerta abierta y el viento libre que las letras de Mari Trini supusieron para la nueva generación que habría de voltear todo.

El éxito fue fulgurante, es reclamada por programas y teatros franceses en donde canta traduciendo sus letras al idioma galo. La renovación dando un salto en el estilo por llega en los años ochenta con los arreglos a sus composiciones de Danilo Varona. A principios de los ochenta, llega “Una estrella en mi jardín” El éxito sigue, pero las nuevas formas musicales van invadiendo el mercado español.

Mientras la vida de Mari Trini es opaca, cierra su intimidad a cal y canto. No era España entonces proclive a distensiones de moral. Mari Trini es lesbiana, jamás lo confesó, cuando la prensa le preguntaba con extrañeza por su soltería, respondía vaguedades sin precisar. Lo cierto era que había formado pareja estable con Claudette Lanza, que había conocido en Paris, divorciada y con  una hija. Convivieron durante cuarenta años, hasta el final de la cantautora, Claudette además fue  secretaria y controlaba la vida artística de  Mari Trini.

En el país estaba vigente la Ley de Peligrosidad Social, que condenaba a la cárcel cualquier “desvío” de la moral nacional católica, por lo que descubrir su sexualidad supondría perder el éxito, no poder actuar en ningún sitio, o quizá cosas peores. El compañero de fatigas musicales, Waldo de los Ríos, pocos años después se suicidó de un tiro en el pecho, abrumado por la doble vida que llevaba, casado con Isabel Pisano, pero homosexual. No eran tiempos para jugarse la vida y el prestigio, debió de pensar Mari Trini, que continuó respondiendo con vaguedades a las torticeras preguntas sobre su soltería.

Una vida silenciosa, vivida hacia adentro, sin manifestaciones mínimas de sentimiento hacia la mujer que compartía vida con ella, debió de ser una losa pesada para esta mujer libre que inspiró los primeros aires de liberación femenina.

En los ochenta, se permitió romper con la imagen seria que había mostrado hasta entonces. Vestía con faldas y vestidos largos, anchos, sin ningún arrebato que mostrase coquetería. Tanto que en los mentideros de la musica se comentaba si la causa de su vestimenta fuera una pierna ortopédica, o algún defecto físico que ocultar. En 1984 para sorpresa de todo el mundo, Mari Trini protagoniza un desnudo en la revista Interviú, donde mostraba un físico agradable y deseable para los cánones del momento…Fue quizá una rebeldía que se permitió ya que no podía realizar otras. Una nueva Mari Trini se anunciaba incluso en sus composiciones.

En ese mismo año publicó dos discos, donde versiona rancharas trasformadas en boleros y también baladas de vanguardia. En los años noventa rompe su relación con Hispavox grabando con una discográfica independiente, lo que no evita su declive puesto que han surgido nuevas formas de entender la música popular.  Publica varios discos explorativos de nuevos caminos musicales  y uno de boleros con  el único superviviente de los Panchos, Rafael Basurto.

Durante el tiempo que ha permanecido en la música  participó en veintiséis bandas sonoras de películas y series. Terminó su vida profesional retirándose en San Pol de Mar regresando poco después a su Murcia natal, donde pasa los últimos años de vida en Molina del Segura.

Mari Trini, enferma de cáncer de hígado, muere en su casa con su pareja cuidándola, el siete de abril de 2009. Nos ha dejado unas canciones que el tiempo convirtió en himnos cuando el feminismo ni asomaba por nuestra sociedad. Supo hacernos imaginar que se podía volar escuchando su música pudiendo no ser esa, la que imaginaban los hombres como mujer ideal.

María Toca Cañedo©

 

Sobre Maria Toca 1895 artículos
Escritora. I Premio de Novela Ateneo de Onda 2016. II Premio Concurso Literario de Relatos del Bajo Cinca, 2015. I Premio de Relato Guadix 2020 Finalista de varios... Hasta el momento, tres novelas publicadas: Son celosos los dioses, Prototipos, El viaje a los cien universos. Poemario: Contingencias. Numerosas participaciones en libros de relatos corales. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina

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