Mujerucas de Escalante

Jimi Jiménez, un especialista en Historia que trabajaba entonces para la Asociación Aranzadi, dedicada a rescatar de cunetas y fosas comunes restos de personas desaparecidas, en una de las épocas más triste que ha vivido este país, me hizo llegar las fichas carcelarias de algunas de estas mujeres, que estaban en los archivos de la Prisión Provincial de Martutene, en San Sebastián, ya desaparecida. Yo sabía que mi abuela, Angelita de la Riva, sus hermanas Lina y Cruz y nuestra vecina del Barrio de Noval, María Hazas, habían estado presas en la tristemente célebre, y hoy también desaparecida, Cárcel de Saturrarán. La documentación de aquella institución pasó en su momento a la citada Prisión de Martutene. Aquellas cuatro simples fotocopias llegaban tarde. Exactamente, dos generaciones tarde. Pero llegaron y como salen las cerezas engarzadas unas a otras de un frutero, al ver mi interés por el asunto, cinco años más tarde, desde el Archivo Militar de El Ferrol me llegaría el Expediente 120/1937. Centenar y medio de páginas que hubiera querido compartir con mis familiares directos, dos generaciones atrás.

El dilema que se presentaba ante mí no era baladí, en absoluto. ¿Qué hacer con toda esa información tan sensible? ¿Guardármela para mí. Todo lo más para la familia más cercana? ¿sacarla a la luz, aún sabiendo que este simple gesto de reparación iba a herir conciencias dormidas?

Hoy viven en Escalante o pasan esporádicamente por allí, descendientes de aquellas mujeres cuya vida se convirtió en una pesadilla, en aquellos días del final de verano del año treinta y siete del pasado siglo. Pero también hijos y nietos de personas cuyas firmas aparecen en los documentos acusatorios. Que se ajustasen o no a la verdad es asunto bien distinto. Pero, testimonios al fin que iban a suponer cárcel, violaciones, alejamiento de sus hijos, hambre y penurias, a estas mujeres. Me ha costado catorce años, demasiados, llegar a la conclusión que nada de esto debe permanecer en el olvido. Que las familias de aquellas personas deben tener en sus manos estos documentos. La frase del encabezamiento fue lo primero que me impactó cuando llegó a mis manos “Todas y cada una, cual más, cual menos….” Sin pararse a hacer distingos entre ellas. Una suerte de Causa General contra aquellas mujerucas. Todo escrito a brochazos gruesos. ¿Para qué pararse en los detalles?

No he querido añadir comentario alguno ni juicio de valor a lo que aquí aparece. Cada cual saque sus propias conclusiones de lo que tiene ante sus ojos. El viernes 29 de Mayo de 2026, catorce años después del hallazgo de las fichas carcelarias y un

lustro desde que llegaran a mis manos los expedientes 75/1937 y 120/1937 del Archivo Militar de El Ferrol, familiares de Pedro Fernández Alonso, María Hazas Fernández, su esposa, y Angelita y Paulina de la Riva Haya, hermanas entre sí, asistimos en Santoña al Juicio de Reparación de la Memoria por estas cuatro

Porque Santoña, por su importancia judicial y ¡ay! Militar, tiene un papel fundamental en el desarrollo de esta historia de aquellas Mujerucas de Escalante

Finales de Agosto de 1937. Tras la caída de Bilbao, los batallones italianos venidos en auxilio de Franco, llegan a la desembocadura del Asón, a los pueblos de la Bahía de Santoña. Escalante es uno de ellos. Sobre las mujeres protagonistas de este relato se ciernen vientos de oprobio. El jueves 26 de agosto, al Coronel italiano Farina, designado administrador civil de la Plaza de Santoña, le llega la carta que sigue. En el Registro Municipal de Escalante ( Legajo 188 nº7) con la denominación ”Carta del Pueblo en Masa” se conserva este documento fechado el día de la entrada en la villa de los sublevados. Piden que se envíe un piquete de guardias a detener “asesinos, que están esperando a cumplir sus amenazas de asesinar a medio pueblo

Carta del pueblo en masa

La firma, ilegible, es de un teniente de Requetés. El sello del Juzgado Municipal. (Carta manuscrita. “El pueblo de Escalante…” De resultas de aquella llamada a la represión, son detenidos, juzgados por lo militar y condenados a muerte o largos años de prisión los miembros de la Corporación Municipal y dirigentes del Frente Popular. Todos ellos, hombres. Pero la sed de venganza no entiende de género. Una decena de mujeres del pueblo son, igualmente, arrebatadas de sus domicilios y encarceladas en Santoña. En el Archivo Militar de El Ferrol, el Expediente del Procedimiento Sumarísimo de Urgencia 120 nos ilustra sobre los delitos a ellas atribuidos y las condenas sufridas. Ahí están sus nombres:

María Hazas Fernández, vecina del barrio de Noval. En el momento de su detención cuanta con cuarenta y tres años. Casada con Pedro Fernández Alonso, alcalde de Escalante, madre de seis hijos y, a la sazón, embarazada de un séptimo que nacería en fechas cercanas al fusilamiento en Bilbao de su padre, el citado Pedro Fernández Alonso.

Junto a ella es detenida su hija Mercedes Fernández Hazas, de diez y seis años. Juzgada en el mismo proceso que las restantes mujeres y enviada a prisión, sale en libertad vigilada cinco años más tarde y no verá totalmente conmutada la pena hasta 1949, ya con veintiocho años de edad y viviendo en una población cercana.

Valentina Expósito, de cincuenta y cuatro años, casada. Un par de datos de la documentación del proceso, indican que su vida no ha de haber sido muy fácil. Padre y madre desconocidos y es analfabeta.

Julia Sisniega Rey, de treinta y siete años. Hermana de Manuel y Braulio, dos de los trece ciudadanos de Escalante, detenidos en esas fechas y, ambos, condenados a muerte en Santoña y fusilados en Bilbao el 16 de Diciembre de 1937.

Celedonia Campo Huerta, 46 años. Madre de Jacinto Castanedo, también fusilado, tras el mismo proceso.

Paulina Ruiz Expósito. 20 años. Casada. Embarazada en el momento de su detención.

Antonia Gutiérrez Mier. 49 años. Viuda

Beatriz Gutiérrez Mier, 43 años. Hermana de la anterior

Ángela de la Riva Haya. 33 años. Casada y con cuatro hijos. En el momento de la detención, el mayor tiene diez años y el menor aún no ha cumplido cuatro. Su marido, Miguel Sampedro, estaba preso en un Campo de Concentración, según consta en el Sumarísimo 75/37

Paulina de la Riva Haya, 27 años. Soltera. Costurera

María Jesús de la Riva Haya. 23 años. Casada con Agustín Iglesias, ausente en ese momento, que será preso y fusilado a la entrada de los sublevados en Santander.

LAS CONEXIONES FAMILIARES DE LAS DETENIDAS

Celedonia Campo Huerta es la madre de Jacinto Castanedo Campo, detenido al entrar los sublevados en la villa y fusilado en diciembre en Bilbao (Procedimiento sumarísimo 75/37)

Julia Sisniega, es hermana de Manuel y Braulio y esposa de Ezequiel Ruiz, condenados a muerte en el Sumarísimo citado y, también, fusilados los tres.

Antonia y Beatriz Gutiérrez Mier son hermanas.

Igual parentesco que el existente entre Ángela, Paulina y María Jesús de la Riva Haya. En la documentación del Procedimiento Sumarísimo 120/37, el apellido De la Riva aparece, también, entre los denunciantes. La firma de José Luis de la Riva, hermano de Angelita, Paulina y María Jesús, aparece catorce veces, en las trece denuncias individuales a los hombres encausados en Sumarísimo 75/37 y en la comparecencia ante el Juez en la que se reafirma sobre las citadas denuncias. Rufino de la Riva, tío de las tres hermanas aludidas firma testimonios acusatorios contra todas y cada una de las once mujeres protagonistas de esta triste historia.

Valentina Expósito es detenida junto a tres de sus hijos. Paulina y Ramón Ruiz Expósito, que correrán suertes diversas. Paulina sale en libertad, Ramón, condenado a veinte años de reclusión, no gozará de libertad absoluta hasta 1957, Ezequiel es fusilado en Bilbao el 16 de diciembre de 1937.

 María Hazas y su hija Mercedes, como hemos apuntado más arriba,  son esposa e hija de Pedro Fernández, el alcalde, que será fusilado junto a otros siete de los trece encausados en el Sumarísimo 75/37

Tenemos, por tanto, una represión focalizada en muy pocas familias y, en lo que respecta a estas mujeres, son viudas, solteras o tienen a sus maridos ausentes.

Consciente o inconscientemente han ido a por el débil. O quien ellos pensaban que lo era.

 

VAIVENES EN LA CORPORACIÓN MUNICIPAL

Conviene analizar lo que la historiografía nos dice respecto a la situación sociopolítica y

económica de la Villa de Escalante, y toda la entonces provincia de Santander,  en los años treinta del pasado siglo. Se trata de una sociedad conservadora, de profundos sentimientos religiosos. La industria es, prácticamente inexistente. La gran mayoría de las familias de Escalante viven del vacuno de leche y una agricultura de autoconsumo. Por más que este artículo se centre en la represión sobre una decena de mujeres, conviene mencionar la composición, exclusivamente masculina, de la Corporación Municipal en el periodo 1931-1939, y su influencia en este triste proceso. Tras las elecciones a Ayuntamientos en toda España el 12 de Abril de 1931 y la salida al exilio de Alfonso XIII, el día 17 de ese mismo Abril de 1931 se constituye la Corporación Municipal  que sigue:

Alcalde Luis Samperio Martínez

Tte Alcalde Rufino de la Riva Valle

Síndico Joaquín Ruiz Rey

Concejales Nemesio Gutiérrez Calleja

Pedro Palacio Sierra

Gregorio Rivas Pila

Pedro Jado Naveda

Heraclio Iribarnegaray García-Velarde

Conviene precisar que la designación de cargos municipales hasta 1975 es vertical, de arriba abajo. En este primer Ayuntamiento republicano, exclusivamente masculino, están representados los intereses de algunas de las familias más poderosas de la Villa. En febrero de 1936 hay elecciones en toda España. En la  Santander de entonces, el voto es mayoritario a favor de  los partidos de la derecha,56,44%, por un 43,55% de las opciones de izquierda. Con todo, desde el recién estrenado gobierno del Frente Popular, se pasa a renovar los ayuntamientos. En Escalante, el núcleo de la nueva corporación va a ser una serie de hombres, casi todos propuestos por la UGT. La toma de cargos el 21 de marzo de 1936, representa una afrenta para la Corporación saliente, que se agudizará meses más tarde, con la sublevación de Mola y Franco contra la legalidad republicana

Alcalde Pedro Fernández Alonso

Tte. Alcalde Ezequiel Ruiz Expósito

Síndico Miguel Sampedro Rey

Concejales Pedro Setien Cano

Manuel Sisniega Rey

Ramón Ruiz Expósito

Eusebio de la Hoz Gutiérrez

Manuel del Carmen Ruiz

Con la entrada del Ejercito sublevado, en agosto de 1937, pasan a dirigir los destinos de los hombres y, ¡ay!, las mujeres del pueblo las siguientes personas

Alcalde Luis Samperio Martínez

Concejales José Luis de la Riva Haya

Benjamín del Carmen Ruiz

Ramón Venero Ocejo

Rufino de la Riva Valle

Como se puede observar, el primer alcalde del franquismo es el penúltimo de la Republica. Otro nombre que vuelve a aparecer en el centro de la toma de decisiones es el de Rufino de la Riva

LOS DELITOS DE QUE SE LES ACUSA A LAS MUJERES

El 9 de septiembre de 1937 el Juez Militar de la Plaza de Santoña, Julián Zubimendi, recibe un “INFORME sobre las mujeres de Escalante que pasan detenidas…” En el mismo documento se añade la COMPARECENCIA de Juan (sic) Iribarnegaray, Ángel Ruiz, José Rivas Venero y Jaime Samperio que “advertidos y juramentados de forma legal” dicen llamarse así y ratificarse en las denuncias del citado informe. ¿qué recoge el informe? Lo copio literalmente, sin añadir alguna que otra tilde, coma o puntos y aparte, que hubieran hecho más comprensible el texto

Todas ellas cual más cual menos desde antes de la guerra civil pertenecían a partidos de izquierdas de lo que no se recataban en publicar, figurando en manifestaciones tales como la del 1º de Mayo de varios años y con ocasión de la libertad por los presos políticos de la revuelta de Octubre de 1934. De la detenida Julia Sisniega se dice fue la que colocó la bandera roja en el balcón del Ayuntamiento al hacerse cargo del mismo el Frente Popular. Desde el primer día de la guerra, todas ellas rivalizando más o menos animaban o azuzaban a sus maridos, padres, hermanos etc. a desarrollar el funesto programa del Frente Popular. Todas ellas, en distintas ocasiones, intervinieron en el robo y saqueo de los conventos de los frailes de Montehano y las monjas de Escalante apropiándose especialmente para sus casas de ropas de cama, vestidos, vasijas etc confecionandose trajes, de los cuales varios están a disposición del Juzgado Militar en este Centro de Falange, con los hábitos de los frailes y hasta con el manto de la Santísima Virgen de la Cama cuya imagen de mucha devoción se venera en el Convento de las monjas de Escalante, alguna de estas detenidas para mofa y escarnio dicen se calzó con las sandalias de la citada imagen. Varias o todas de las detenidas también se repartieron las ropas vasija muebles y demás objetos saqueados por ellas o por otros elementos del Frente Popular en las casas particulares del párroco José Lanza, Vda de Don Francisco Ortiz, don Heraclio Iribarnegaray y otros domicilios a los que acudían pidiendo o exigiendo mantas, abrigos etc según decían para los milicianos. Un día la mayor parte de las detenidas entraron en la casa del Sr Iribarnegaray matando unas 30 gallinas y 10 gansos otros tantos patos etc pasando allí buena parte del día entretenidas en pelarlos y prepararlos según decían para obsequiar con dichas aves a los milicianos. En resumen que en unión de elementos del Frente Popular colaboraron a sembrar el terror en el pacífico pueblo de Escalante”

Al escrito le faltan, como he dicho, puntos, comas y tildes, para una mejor comprensión. Y le sobran lugares comunes, acusaciones generalizadas e imprecisas: “Todas ellas, cual más, cual menos..” “Se dice que..” “Rivalizando cual más, cual menos…” “..varias o todas ellas…” “…según decían…” .

Las acusaciones individualizadas no logran escapar de ese totum revolutum, salvo escasas excepciones. De todas ellas se afirma que son contrarias al régimen constituido de Franco y haber participado en saqueos de conventos y casas particulares. Celedonia es acusada de “tener constituida en su casa una sociedad denominada Casa del Pueblo, donde se tomaban acuerdos contrarios a personas afectas al Movimiento Nacional”. El Juez, Julián Zubimendi, en un escrito del 6 de Octubre de 1937, afirma que “tenidas en cuenta las pruebas aportadas, ratifica el procesamiento de las once mujeres, todas ellas mayores de edad penal.

Conviene recordar que en ese momento Mercedes Fernández contaba con diez y seis años.

LAS CONDENAS

Celedonia es condenada a cadena perpetua,

 Julia Sisniega a treinta años, otras ocho a doce años.

En la misma sentencia, respecto a Paulina Ruiz se afirma, “no se ha probado que Paulina Ruiz Expósito interviniese en tales desmanes. Muy al contrario, se acredita haber cambiado su ideología a raíz de su matrimonio con Luis García, camisa vieja que actualmente sirve en el 12º Regimiento de Artillería

La tristemente célebre Cárcel de Saturrarán acogió a las diez mujerucas de Escalante hasta su cierre por razones de insalubridad.- Aunque todos los edificios de lo que fue el complejo carcelario de Saturrarán fuen demolidos en 1987, existen numerosos registros y estudios que aportan datos objetivos respecto a esta prisión. https://www.emakunde.euskadi.eus/contenidos/informacion/publicaciones_subvencionadas2/

eu_def/adjuntos/6913-carcel-saturraran.pdf

https://addi.ehu.eus/handle/10810/60738

https://revistas.usal.es/uno/index.php/0213-2087/article/view/8611

Saturrarán: el balneario convertido en cárcel de mujeres durante el franquismo

https://todoslosnombres.org/las-rosas-de-saturraran/

En resumen su evolución es la siguiente:

Balneario de lujo. Fines del s XIX hasta su abandono por falta de rentabilidad económica.

Uso religioso, En 1921, durante la Dictadura de Primo de Rivera los edificios son donados a la Diócesis de Vitoria que la usa como Seminario de Verano.

Cuarteles. Desde el inicio de la guerra por diversas guarniciones franquistas. En la primavera de 1937 se acantonan ahí los Tercios de Requetés. Cárcel de Mujeres. Por una Orden dada en Burgos el 29 de Diciembre de 1937 se decreta tal

uso, tras la caída del Frente Norte y la represión subsiguiente en toda la Cornisa Cantábrica. Es un dato relevante que la fecha en la que se decreta el uso como prisión de Saturrarán coincide con el juicio a las mujeres de Escalante, en Santoña.

Uso Religioso. Tras la guerra y hasta 1968 la parte menos dañada del complejo vuelve a ser usado como Seminario.

Demolición. En 1987. Hoy tan solo queda una simple placa en lo que durante seis años fue la tumba en vida de cuatro mil mujeres. Con capacidad para setecientas, el número de reclusas nunca bajó de mil quinientas. La custodiaban  cincuenta  soldados y veintiséis  monjas mercedarias, al mando de las cuales estaba la Superiora Aranzazu Velez de Mendizábal, apodada la Pantera blanca. Un alma negrísima oculta bajo las tocas y hábitos del color de la nieve. Aunque las mujeres de nuestra historia contasen poco o nada a sus hijos y nietos, entre ellas mantuvieron lazos de ayuda, de cómplice sororidad. En los pocos momentos de ocio de la posguerra, alguna tarde de domingo, rememoraban anécdotas de aquellos años sombríos.

Las hijas de una de estas mujeres me contaba cuanto les costó entender que, al referirse al “colegio”, hablaban de su reclusión en Saturrarán.

EL FINAL DE ESTA HISTORIA

En 1944, Celedonia Campo fue trasladada a otra prisión en Mallorca. El 29 de marzo de 1947 fallece en Escalante. Gravemente enferma, con cincuenta y seis años, había sido enviada a morir en casa. El resto de las mujeres vivieron en libertad vigilada hasta el año 1949. En nuestra casa de Noval, vi un salvoconducto de los años cuarenta que Angelita de la Riva hubo de pedir en el cuartel de la Guardia Civil para visitar a unos familiares en Quintana Martín Galíndez (Burgos) Era un requisito habitual para personas en libertad vigilada.

Decía al principio que iba a exponer los hechos sin juicio de valor. Voy a saltarme esa autoexigencia. Pienso que los denunciantes, cuyos nombres y firmas están ahí para quien quiera verlo, nunca pensaron que los jueces llegarían tan lejos. Pero el Glorioso Movimiento Nacional nacía sediento de sangre y no se iba a detener en minucias legales. Necesitaba condenas ejemplarizantes y al Juez Zubimendi y los suyos una sarta de “se dice”, “pudo conocer”, “todas y cada una”… le servía para poner en marcha la rueda de una represión, que no iba parar fácilmente. Podía declarar mayor de edad penal a una adolescente de diez seis años y someterla a juicio sin testigos ni defensa.

Civiles ajusticiadas por lo militar.

 DEDICATORIAS

A mi abuela Angelita de la Riva Haya. Su paso por el “colegio” de Saturrarán la transformó en una mujer resentida y amargada. Décadas después de su muerte, escudriñar estos legajos me permite comprender su introversión y me reconcilia con su recuerdo.

A mi abuelo , Miguel Sampedro Rey, el hombre de la gran baraka, a quien la ausencia en un campo de concentración lejano, le libró de la misma suerte que al resto de la Corporación de la que formó parte hasta incorporarse con treinta años y cuatro hijos a defender la legalidad republicana.

Con todo lo que hablabas, Miguel Carro ¿Por qué no me contaste todo ésto?

A los descendientes de verdugos y delatores, sin un ápice de rencor. Pero lejos del olvido.

A mis primos, los nietos de Miguel Carro, que tal vez lleguen a entender a su abuela Angelita, después de conocer cuanto a ella le tocó vivir.

AGRADECIMIENTOS

A Jimi Jiménez. Especialista en Historia de la Guerra 1936-39 y los años del Franquismo. Sin él no hubiera podido adentrarme en esta selva. A la legión de personas voluntariosas que ponen los archivos al alcance de quien desee acceder a ellos.

A Julián Sampedro que escaneó toda la documentación para facilitar su lectura

A Mikel Sampedro que buceó genealogías y fechas relativas a los agentes de esta historia.

A Agustín Ruiz que siempre está ahí, cuando me asalta alguna duda respecto al pueblo de donde salí con diez y siete años.

A quienes me han dicho que todo esto no debiera salir a la luz. Rencor inútil, decían. Y a quienes me indicaban, por el contrario, su interés en conocerlos. El equilibrio entre ambas posturas, afirmo, era editarlo sin juicios de valor. Sacarlo del olvido y

privarlo del rencor. Eso hago.

Fuentes:

“El Archivo Municipal de Escalante” Artes Gráficas Torralvo. Santander 1999

Procedimiento Sumarísimo de urgencia 120/37” Archivo Militar de El Ferrol “Procedimiento Sumarísimo de urgencia 75/37” Archivo Militar de El Ferrol “La Villa de Escalante.

Un paseo por su Historia” Francisco Sarabia Lavín. Círculo Rojo. 20

“ República, Guerra Civil y posguerra en Trasmiera Oriental” Fernando Obregón

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