Una cada ocho horas

Llegamos ante mi puerta hablando sobre el nuevo cliente. Mi compañero opina que es un cretino y que no tiene ni idea. [VER MÁS]

La maté, porque era mía

Hoy voy a hablar de los celos y hasta dónde pueden llegar. Generalmente la gente, al menos la de mi alrededor, entiende [VER MÁS]

Víctimas dos veces

Como él siempre quiso ella ya no es. Nada. Sólo un charco de sangre. Una piel abierta en la mesa de autopsias. [VER MÁS]

Psicosis

Santander, ciudad bonita donde las haya, es además tranquila. Y no es que lo diga yo, que también, es que lo dice [VER MÁS]