Activista político, militante comprometido, analista riguroso, estratega avezado, profesor con un magisterio excepcional, miembro activo de la sociedad civil, e impulsor de numerosas causas en la búsqueda de un mundo más justo y solidario, Ramón Zallo Elgezabal (Gernika, 1948) nos acaba de dejar.
Nada de lo que se pueda decir de él será suficiente para reconocer la extraordinaria valía de este ser humano que, en mi opinión, no solo era una de las mentes más preclaras de Euskal Herria, sino una referencia indiscutible para todos quienes luchamos un mundo mejor.

Y es que nada de lo social, de lo político, económico, cultural y mediático le era ajeno. Su extraordinaria capacidad de integrar saberes y conocimientos como licenciado en Derecho y Economía, como doctor en Ciencias de la Información (fue catedrático de Comunicación Audiovisual de la EHU y profesor emérito desde 2019 a 2022) la puso de manifiesto en todas y cada una de las numerosas iniciativas en las que se embarcó, bien fuera en la defensa de la identidad del pueblo vasco, de un nuevo estatuto político, de las libertades individuales, en busca de la paz o en cuantas plataformas y colectivos sociales se implicó, especialmente en Busturialdea, a la que dedicó un ingente trabajo para impulsar de la mano de Gernika Gogoratuz una plan integral de reactivación económica de esta comarca.
Autor de numerosas publicaciones y pionero en la investigación de las industrias de la comunicación y culturales, Ramón Zallo no descansaba nunca. Luchaba en todos los frentes: desde el partidario (con mirada amplia de compañero), hasta el institucional y otros muchos cuyo desarrollo se situaba a pie de calle.
Sé que en el cielo (que en cualquier caso no existe para los ateos) no admiten “rojos”. Pero estarás en nuestros corazones hasta que la Utopía que defendiste sea algo más que una luz lejana en el horizonte. Besarkada handi bat!
Txema García (Periodista y escritor)

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