Desde su participación en la guerra de África, Franco mostró apego a la idea de la autarquía, es decir, autoabastecimiento de la población cuartelaria, haciendo que los soldados cultivaran la tierra, cuidaran de animales para producir los alimentos que consumían. Intentó hacer lo mismo con la población carcelaria que, en la medida de lo posible, cultivaban y cuidaban animales para cubrir el consumo interno sin producir gasto en las arcas estatales. Muchas veces, los cultivos y las granjas servían para llenar las bolsas de los funcionarios que estraperleaban con los alimentos cultivados por la población penal, quedando las almacenes de los penados en exigüidad absoluta. La escasez de alimentos, en las ciudades sobremanera, y el control de avituallamiento instaurado por el régimen (racionamiento) hacían que, por ejemplo, los huevos, las coles, y no digamos el pollo o el pescado tomara precios siderales. El hambre, la avitaminosis y el resto de las enfermedades derivadas de la desnutrición que aquejaba a la población penal, apenas importaba en una España donde el vencido era menos que nada.

Los batallones fueron esclavitud de la que se nutrió el estado, pero no solo. Las empresas del INI, y sobre todo las privadas labraron fortunas y un progreso infinito gracias a la explotación inhumana realizada a miles de personas que muchas perecieron de hambre, enfermedades o simplemente de puro agotamiento. Una de las disculpas que utilizó el franquismo para blanquear este comercio humano era que los presos trabajadores recibían paga.

Desglosemos lo que suponían los emolumentos recibidos por los presos:
Salario nominal: Se fijó inicialmente en unas 2 pesetas diarias ( comparada con las 10-12 pesetas que podía cobrar un obrero libre en la época).
Retención por mantenimiento: De esas 2 pesetas, el Patronato retenía 1,50 pesetas en concepto de «manutención y alojamiento«.
Peculio (lo que recibía el preso): Al final, el preso solo recibía directamente 0,50 pesetas (50 céntimos) al día para sus gastos personales dentro de la prisión (el llamado «peculio«).
- Presos casados: Además de los 50 céntimos del preso, su mujer recibía 2 pesetas diarias.
- Por cada hijo: Se añadía 1 peseta diaria por cada hijo menor de 15 años (o mayores incapacitados).
Estas cantidades se pagaban directamente a las familias a través de las Juntas Locales del Patronato, lo que servía también como mecanismo de vigilancia sobre la conducta de los familiares en sus pueblos o ciudades.
En los años más duros de la posguerra (entre 1939 y 1945), se permitía redimir 2 días de pena por cada día trabajado debido a la enorme saturación de las cárceles.
Más tarde, la ratio estándar pasó a ser de 1 día de pena por cada 2 días de trabajo

Este aliciente era el más contemplado por los prisioneros que se alineaban a ser explotados laboralmente de forma inhumana a cambio de reducir su pena. Argumento que han utilizado algunos exegetas del régimen para afirmar que “eran voluntarios”
Pueden imaginar que esas pagas no eran ni mínimamente suficientes para mantener a las familias, por lo que los presos solían realizar horas extraordinarias para obtener más ingresos que llegaran a sus domicilios .Ese era uno de los motivos por los que la población esclava era tan apreciaba: trabajaban a destajo, jamás se quejaban de nada porque eso suponía castigos extremos, volver a los penales, incluso la muerte. La desesperación hacía que estos hombres se dejaran la piel en el trabajo, produciendo más del doble que un trabajador libre, además de la especialización que el régimen había constatado.
Para optimizar los recursos humanos, el estado franquista realizó un perfecto banco de datos donde se recogían las capacidades de cada preso, con el fin de adecuarlas a las necesidades. Tanto las empresas públicas como las privadas accedían a la información sirviéndose de los especialistas a discreción.

A continuación expongo una relación de las empresas implicadas y usuarias de los Batallones de Trabajo del franquismo. Hago notar que es altamente probable que a esta contabilidad le faltan datos que quedan por investigar ya que esta forma terrible de represión se ha mantenido un tanto disimulada entre la cantidad de investigaciones que se realizan sobre la Memoria del franquismo, quizá la suma de intereses vergonzantes de las empresas implicadas tengan alguna responsabilidad en la ocultación. Imagino que se irán revisando informes y me temo que incrementando tanto las empresas que usaron esta forma infame de trabajo como se irán descubriendo nuevos campos de trabajo.

Batallones Disciplinarios de Trabajadores (BDT) y Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores Penados (BDSTP).
Algunas de las obras más importantes y destacadas son:
🏞️ Obras Hidráulicas (Canales, Presas y Pantanos)
- El Valle de los Caídos (actualmente Cuelgamuros): Es, quizás, la obra más simbólica de la dictadura, construida en gran parte con mano de obra forzada.
- Canal del Bajo Guadalquivir (Sevilla), conocido popularmente como el «Canal de los Presos».La más grande realizada por presos.
- Presa y Canal de Montijo (Badajoz) sobre el río Guadiana.
- Presas y Pantanos en diversas provincias, como:
- Embalse de Barrios de Luna (León).
- Embalse de Riosequillo (Madrid).
- Embalse de La Muedra – Cuerda del Pozo (Soria).
- Embalse de El Cenajo (Albacete y Murcia).

Pantanos y Presas Destacados
- Embalse de Barrios de Luna (León): Una obra de gran envergadura donde se documentó el uso de prisioneros republicanos, quienes trabajaron en condiciones extremadamente duras.
- Embalse de El Cenajo (Murcia/Albacete): Inaugurado en 1963, fue construido con el trabajo de presos internados en destacamentos, incluso en la etapa de «apertura» del régimen, y las condiciones laborales eran pésimas.
- Embalse de Benagéber (Valencia): Un proyecto republicano que fue finalizado durante el franquismo. Los presos aceleraron significativamente los trabajos, alojados en barracones separados y en peores condiciones que el resto de los trabajadores.
- Embalse de Riosequillo (Madrid).
- Embalse de La Muedra o Cuerda del Pozo (Soria).
- Presa y Canal del Bajo Guadalquivir (Sevilla): Conocido como el «Canal de los Presos», es una de las obras más emblemáticas de este sistema. Los presos se encontraban en campos como Los Merinales y La Corchuela.
- Presa y Canal de Montijo (Badajoz): Construido sobre el río Guadiana con mano de obra forzada entre 1942 y 1945.
- Presa y Canal del Bajo Alberche (Toledo).
Estas obras no solo fueron cruciales para el desarrollo económico y agrario del país, sino que también representan un capítulo trágico de la memoria histórica española, debido a las condiciones de vida y los accidentes mortales que sufrieron los presos.
🛤️ Infraestructuras de Transporte
- Líneas de Ferrocarril: Como citamos más arriba, las vías férreas fueron destruidas durante la guerra, la reconstrucción de las mismas fue de los trabajos más penosos, debido a la orografía del país. Se excavaron cientos de túneles, en condiciones infames y sin ninguna seguridad. No se paraba ante la tirada de barrenos o dinamita. Raro era el día que no se accidentaba o moría alguno de los reos. Se construyeron o se trabajaron en tramos de líneas importantes, como:
- La línea Zamora-La Coruña.
- La línea Soria-Castejón.
- El Ferrocarril del Val de Zafán.
- El ferrocarril directo Madrid-Burgos.
- Aeropuertos: Como los de Santiago de Compostela, Valladolid y Sondica.

⛪ Otras Construcciones
- Reconstrucción de edificios religiosos, como la catedral y el seminario de Vic, o el seminario orensano de Ervedelos, entre otros.
- Obras de desescombro y acondicionamiento de zonas afectadas por la Guerra Civil en pueblos y ciudades.
Obras Religiosas Notables
- El citado Valle de los Caídos (Cuelgamuros, Madrid): Es el proyecto más monumental y simbólico. La Basílica, la Abadía y la inmensa cruz fueron construidas principalmente con la mano de obra de los destacamentos penales Lo peor fue picar la piedra que socavaba la montaña que se realizaba a destajo, traspasando las diminutas briznas de granito los pulmones de los reos que poco después morían con los pulmones agujerados por el polvo. Como en los ferrocarriles, se trabajaba sin pausa porque a Franco le urgía ver el catafalco listo, no quería emular a Felipe II que construyó el Escorial y no llegó a verlo vivo, mientras él quería disfrutar de su faraónico sueño.

La empresa de José Banús, junto con Huarte y Agromán, estuviero muy involucrada en la construcción de este complejo monumental que utilizó la mayor cantidad de mano de obra forzada. Este mausoleo merece una explicación pormenorizada por las consecuencias que tuvo para los presos y la controversia que aún hoy se mantiene.
Tradicionalmente se ha citado la cifra de 20.000 presos políticos que participaron en la construcción del catafalco fascista, dato defendido por historiadores como Fernando Olmeda. Sin embargo, estudios más recientes sugieren que esta cifra podría referirse al total de obreros (libres y presos) o ser una estimación al alza de la época. Las cifras de los registros según investigaciones basadas en los archivos del Patronato de Redención de Penas (como las de Alberto Bárcena o Sueiro) ofrecen números menores. Se estima que el total de presos que pasaron por las obras durante todo el periodo (1943-1950) fue de unos 2.500 a 3.000 penados, afirmándose que, en el momento de mayor actividad, no hubo más de 700 u 800 presos trabajando simultáneamente.
Los presos no estuvieron durante toda la construcción (que duró de 1940 a 1958) sino que llegan en 1943 llegando hasta 1950 en que se disolvieron los destacamentos penales en el Valle. A partir de ese año, las obras continuaron exclusivamente con obreros libres, aunque muchos de ellos eran antiguos presos que, tras cumplir su condena o recibir el indulto, decidieron quedarse a trabajar allí por los salarios (que eran superiores a la media) y la vivienda facilitada.

Distribución por Destacamentos durante las obras de Cuelgamuros.
Los presos del Patronato se organizaban en tres destacamentos principales asociados a las empresas adjudicatarias:
- Banús: Trabajaban principalmente en la carretera de acceso y el monasterio. Uno de los presos cuenta que uno de los hermanos Banús visitaba las cárceles observando a los presos más fuertes. Les hacía abrir la boca, tocando los músculos para ver el estado en que estaban de fuerza y salud. Descartaba a los enfermos y débiles en una selección que demostraba la semejanza con la venta de esclavos del siglo anterior.
- Agromán: Encargados de la perforación de la cripta y la basílica.
- Molán: Destinados a obras auxiliares y cantería.
Continuará…
María Toca Cañedo.

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