Hay que resetear.

 

Quizá no se pudo hacer de otra forma…es posible que el riesgo de golpe de estado era mayor que lo mostrado, que ya era mucho porque el ruido de sables llegaba lejos. Probablemente el encaje de bolillos realizado durante la Transición fuera el único posible porque las fuerzas de izquierda estaban encapsuladas y la derecha franquista sustentaba todo el poder. Las taras de la dictadura andaban arraigadas en el pueblo de forma profunda, unas atadas con miedo, las otras por costumbre –fue tan larga la dictadura que pareció eterna, inacabable—En cualquier caso, se hizo como se pudo aunque fuera mal.

Si en algo resultó efectivo el franquismo fue en la propaganda que trabajó las mentes   hasta arrancar la crítica en gran número de personas, incluso en las familias afectadas por la dictadura y víctimas de la misma. Había un acomodaticio candor ante la incertidumbre de mover la sociedad y propiciar la vuelta del horror que referían los abuelos. Y no, no se referían tanto a la guerra como a la postguerra, a la represión, al hambre, al miedo que se instaló en cada casa, en cada rincón del pueblo. Ese miedo, a poco que rasquemos, persiste.

Es posible que todo se hiciera de la única manera que se podía hacer…Es posible, pero…

No nos cansamos de repetir que durante las tres mayorías del Psoe se debió refundar la democracia ¿democracia? construida durante esa Transición que fue un refrito entre transigentes personajes de la izquierda que salían de la clandestinidad y una derecha autárquica o dictatorial acostumbrada a ser la dueña del cortijo que permitió el juguete de  unas elecciones y de un Parlamento pseudo libre a condición de no tocar ni un minúsculo polvo de los poderes fácticos del Estado. Elecciones que sabemos cómo fueron inundados determinados partidos  con dinero foráneo (UCD con el pico enviado por el Sha Reza Palhevi, y Psoe con el monumental apoyo de la Internacional Socialista y de Willy Brant a cambio del abandono del marxismo, republicanismo y todo ismo molesto al tito yanqui). Se puso en práctica la premisa lampedusiana “cambiar algo para que todo siga igual” o casi. Porque si algo ha quedado demostrado es que el poder económico  se quedó en las mismas manos que en la dictadura. No hubo incautaciones ni expropiaciones a los que se aprovecharon de y durante la dictadura.  No solo fue conservado el poder económico  sino que la izquierdita domada que dirigía la González comenzó el baile de privatizaciones descaradas que luego culminaría  Aznar con notable regocijo dejando en las manos que mecieron la dictadura las privilegiadas empresas vendidas –donadas, más bien—a precio saldo. Si tienen dudas revisen el magistral ensayo realizado por Andrés Villena Oliver, Las élites que dominan España, donde se analiza la historia económica de nuestro país, desde 1939 hasta el momento. Todo anda bien atado.

Otro de los estamentos intocables e intocados fue la judicatura. El Tribunal de Orden Publico se acostó siendo la purga demoledora del franquismo y al levantarse, de forma milagrosa, estaba convertido en la Audiencia Nacional que hoy constatamos como la gran picadora de carne progresista. La judicatura y la fiscalía quedaron como reducto de un gregarismo elitista sin fisuras que solo en los grados ínfimos del escalafón judicial permitió cierta permeabilidad reservándose con celo el ascenso del “grupo” dominante.

Las “familias que dominan todo” según frase del catalán Millet siguieron manejando los hilos del guiñol hispano. Sin fisuras. Sin advenedizos (miren la triturada que le hicieron a Mario Conde). Y ahí quedaron el poder judicial y el económico sin hincarle en diente de ninguna forma, o dejando entrar a los sumisos que al momento eran absorbidos por el sistema.

Cuando escuchamos las quejas de jueces –García Castellón  de forma altanera—de lo poco que les respetamos, siento deseo  de preguntar a sus señorías por qué no se cuestionan nuestra desconfianza y hacen algo al respecto.Es dificil mantener la confianza con Peinado masacrando la justicia.

Tampoco fue edificante verlos manifestarse con toga y puñetas en contra de un gobierno legal y elegido. No fue nada, pero nada, convincente aquellos juicios del Procés en que se vapuleó la verdad tanto como el sentido común. Nuestra bajada al infierno judicial se produjo con el proceso emprendido en contra del juez Garzón y su apartamiento de la carrera judicial ¿Desconfiamos? Como para no, señorías, si ustedes trituran sin piedad a quien salga mínimamente del tiesto social.

A las fuerzas de seguridad del Estado se las breó ligeramente en democracia…tan ligero fue el barniz que en cuanto un imbécil se montó en un caballo y tronó cuatro improperios a cuál más estúpidos –sí, hablo de Abascal– tanto policía como Guardia Civil y por lo que observamos el resto de las policías autonómicas, cayeron en sus brazo con el culito en pompa  pidiendo sodomía a gritos.

¿Qué decir de la enseñanza? Se dejó al albur del miedo trasmitido por la dictadura el conocimiento de la historia reciente, forjando verdaderos incultos/as sobre lo que supuso la etapa franquista con el horror de una represión brutal y larga en años, obviando los valores que se pusieron en alza durante el escaso periodo republicano.

Hace unos meses impartí unas charlas en un instituto de una población importante de Cantabria. A modo de comprobación realicé preguntas sencillas ¿en qué año y durante qué periodo se concedió el voto a la mujer en España? ¿Y el divorcio? ¿Se consideraba en alguna época en España la infidelidad femenina delito? ¿cuándo se impidió a las mujeres viajar solas, o comprar cualquier propiedad? ¿sabes cuando se produjeron las últimas condenas a muerte? Preguntas sencillas todas ellas…de los más de cien que atendían la charla, no más de cuatro supieron responder las más fáciles. Incluso lo del voto femenino se les escapaba a las numerosas chicas asistentes.

¿Qué ha ocurrido en nuestro país para que la ignorancia sobre la dictadura sea total en las nuevas generaciones? Se han forjado en inacción, apatía y las resmas del miedo que trasmitieron las generaciones pasadas. Y donde hay ignorancia sobre la historia se siembra  el  fascismo con comodidad. Pocos descerebrados cuestionan la absoluta maldad de Hitler o Stalin, mientras  con Franco se duda o se afirma que fue positivo para nuestra sociedad por hizo “cosas” como pantanos, carreteras y casas para obreros.

Dejemos de cuestionar los errores del pasado, nos pide la ¿izquierda? domada que se integró en el sistema a cambio de abandonar toda premisa de  ética y justicia social. Al Psoe le duele que le recordemos y que apuntemos su concomitancia con los poderes facticos, pero es lo que es y la historia conocida cuenta que fueron aupados para descabalgar al PCE que se batió el cobre durante la dictadura mientras los socialistas, dentro y fuera del país, dormían el sueño de los justos.

Nadie duda de que un gobierno de coalición izquierdista es infinitamente mejor que otro en donde se coaliguen los siameses PP y VOX. Por supuesto que perderemos derechos, que anularán todas las leyes progresistas que les consintamos (porque habrá batalla, ni una duda de ello) y que nos van a hacer sudar tinta medieval con sus racismos, corrupciones y bellaquerías varias.

¿Qué ha pasado entonces para que se produjera tal enconamiento ante un gobierno casi centrista que no ha tocado ni una de las estructuras del poder? A mi entender, lo molesto para esa derecha irredenta es que les hemos pisado el fregao. España, para la derecha –no hago distingos entre PP y VOX, ya no—es suya. Consideran al país (patria para ellos) un terreno particular en el que pueden tolerar una tímida estancia, siempre que se respete la voz del amo, pero lo esencial, el timón del poder es patrimonializado por los de siempre. Este gobierno ha pisado el césped. No mucho, con cuidado, como lo hacen los invitados correctos, pero lo ha pisado. Ha unido las fuerzas de izquierda ligeramente menos domadas (no me hagan distingos los de Podemos porque mientras estuvieron en el poder tragaron con Marlaska, Melilla, el Sahara, la no derogación de Ley Mordaza y demás, que tenemos memoria) Y ya la explosión vino con la irrupción de ERC  dando un apoyo tácito al gobierno. Demasiadas pisadas en el césped propio pensaron los poderes fácticos  a lo que se unió la tenebrosa voz de Aznar que puso la guinda dando la salida a la conjura: “quién pueda hacer que haga” Y se pudo, vaya que se pudo.

Claro que los errores garrafales facilitaron el camino. Ese Ábalos secundado por el inefable portero de discoteca, Koldo para los amigos, con sus putiferios de poca monta pero suficientes para escandalizarnos a la izquierda y arrear el aplauso del adversario.  Luego, como remate,  encomendar las labores de fontanería a mi paisana Leire Diaz con sus formas a lo Mortadelo y Filemon que le han servido en bandeja a la oposición la arrasada presente. Coronando el sindiós un zócalo caído como Zapatero que ha dejado descabezado el templo de santo y seña.

Y eso que la oposición es mala con nota. Un  jefe como Feijoo que no habla inglés porque no quiere, que se trascabilla en cada discurso, inepto hasta el paroxismo siendo incapaz de articular un programa de gobierno y cobarde ante la Quironesa de Sol hasta manchar Dodotis en cuanto la otra gira el hocico.

Lo que ocurre es que a los poderes fácticos no les importa, piensen que encumbraron a Aznar y a Rajoy y lo intentaron con el olvidado Rivera (alguien sabe qué fue del pobre)  que ninguno brilló más que por patuleas y errores mayúsculos. Eso sí, todos ellos sumisos al poder como pocos. El poder de verdad sabe que la filfa electoral pinta poco. Coloca a guiñoles para que muevan la boca mientras son ellos los que hurgan el interior y dictan discurso. Es más, no quieren listos porque pueden desmandarse.

MADRID, 21/05/2022.- La presidenta del PP de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en la segunda jornada del Congreso extraordinario del PP de Madrid que se celebra este sábado. EFE/Juan Carlos Hidalgo

El problema es que en la izquierda se anda de mal a peor. Sin liderazgos, si los hubo ya se encargaron los poderes facticos y el cainismo izquierdista en cargarlos;  sin ideas y sin mayores novedades que ilusionen a  la ciudadanía que asistimos impertérritas al espectáculo del “y tú más” mientras intentamos sortear la marea como nos de dios a entender.

Hace falta valientes que enrabieten al pueblo lo suficiente para secundar, no medidas supletorias y de adorno, sino un verdadero reseteo de un sistema que hace aguas y se hunde. El régimen del 78, queridas mías, está cual Titanic hundiéndose ante nuestros ojos. Faltan ideas y liderazgos que ilusionen y se adapten a los nuevos tiempos sin aplicar parámetros del siglo XIX al XXI. Es posible hacer cambios estructurales profundos si existe ilusión de un pueblo que comulga con un liderazgo democrático e inteligente. Miren Mamdani en Nueva York, ha hecho pedorretas a Trump y ahí anda, regulando vivienda, transportes públicos y ajustando la administración a la ciudadanía. Con un pueblo detrás empujando se puede cambiar el sistema o forzarlo hasta volverlo democrático y popular (en la acepción sencilla de la palabra, de pueblo y para el pueblo)

Es evidente que de momento no hay ni programa ni liderazgos potentes en la izquierda. Es notorio que en breve se convocarán elecciones. Y lo que sí hay es un programa claro, conciso y cruel por parte de la ultraderecha que lo aplicará a rajatabla hasta hacer sangre, mucha sangre en la ciudadanía. Tienen sed de venganza porque su mente anda en la Edad Media y todo lo que se mueva de aquella época lo defenestran. Porque ellos tienen lo que nosotras no tenemos. Programa y líderes.

 

Con estos mimbres, o empujamos con rabia o tendremos que aprender a convivir durante años con PPVOX. Ni en la peor pesadilla puedo imaginar futuro peor. Por tanto, reseteemos el sistema y activemos la rabia activa, que ya nos han toreado demasiado tiempo.

María Toca Cañedo©

 

Sobre Maria Toca 1927 artículos
Escritora. I Premio de Novela Ateneo de Onda 2016. II Premio Concurso Literario de Relatos del Bajo Cinca, 2015. I Premio de Relato Guadix 2020 Finalista de varios... Hasta el momento, tres novelas publicadas: Son celosos los dioses, Prototipos, El viaje a los cien universos. Poemario: Contingencias. Numerosas participaciones en libros de relatos corales. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina

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