Acostumbrarse a oir. Vivir sin el sentido del oído tiene también ventajas…de hecho, me da por pensar que, tal vez, de muchas vivencias que observamos [VER MÁS]
Hordas navideñas Esas tardes eran las peores. Les pedía a todos los santos, camino del curro, que me convirtieran en hija del dueño de [VER MÁS]