Amaneciendo

En esta tierra nacen las voces de los cuerpos jóvenes, donde la lluvia desborda nuestras manos temblorosas de llanto, mientras en las [VER MÁS]

El pellizco

No existe la casualidad. Siempre me lo recuerda mi querida Dominique. No existe.  Todo es causalidad. Por eso tus pasos te trajeron [VER MÁS]

¡Maldita!

Maldita seas, ¡maldita!, en toda la Tierra y sin horizontes; ojalá que te multipliquen espejos en noches eternas… Maldita seas, ¡maldita!, hasta [VER MÁS]

La Huida

El aire soplaba con silbido de serpiente enrabiada. Chocaba su furor sobre la cristalera, moviendo al compás los pretiles de los [VER MÁS]

Realidad ilusoria

Yo que he ascendido a la boca de los dioses, donde el humo de sus ojos se expande hasta Cabo Mayor. Yo [VER MÁS]

Catusa, I Capítulo

Adoro el café. Tal vez te parezca una forma curiosa de comenzar un relato, pero inicio estas líneas mientras paladeo uno: arábica [VER MÁS]

El Ancestro

¿Cuándo te hiciste viejo? ¿cuándo te poseyó la furia del ancestro hasta esculpir tu rostro a su medida? ¿Cuándo se te creció [VER MÁS]

Andanzas de la gota de agua

Por el cristal empañado, la gota de agua se desliza suave y ligera como pluma al viento. Resbala. Serpentea a su antojo. [VER MÁS]