¿Se ha derechizado la población o se  ha abandonado?

Andaba  el otro día discutiendo con afines, compañeras con las que la disensión no lleva al río, sobre la precaria situación de la izquierda. Izquierda a la izquierda del PSOE, se entiende. Andábamos llorosas y perniquebradas, unas hablando de traiciones varias, las otras de desfalcos iniciáticos de liderazgos testosterónicos que laminaron esperanzas pasadas.

Lo de siempre, ya saben. Por mi condición de escribidora  haciendo gala de actitud notarial que pone letra a lo escuchado, analizaba a unas y otras con la paciencia que da navegar por estas lides, que a veces se convierten en campos minados, no se crean ustedes. Tiempo hubo no muy lejano que se me tachó de “hostil” justo por aquellas/os que recibieron mi tiempo, coche, implicaciones variadas y mucha implicación. Tiempo hubo que me defenestraron por mi falta de sumisión y es que una no nació para ser gregaria de nada ni nadie. El espíritu crítico y un constante ejercicio analítico me convierten en incomoda. Desde siempre, como ven  ya me acostumbré aunque a veces los ataques resultaran dolorosos.

Una de mis compas, afirmaba que la obtención de poder es vital para realizar cambios sociales importantes. Claro que se refería al tiempo de poder que “su” partido  compartió con quienes ahora son tildados de neutros, traidores y equidistantes. Que son los mismos compañeros de viaje de entonces. Ante mi pregunta de ¿qué ha cambiado de entonces a ahora? la mudez se impuso, porque  poco o nada sería la respuesta. La constatación por mi parte de que para hacer cambios efectivos desde el poder hacen falta votos. Muchos votos. Y no es el caso. Ya decía el sabio Berlingüer –me perdonen la paráfrasis porque dijo mucho más, tanto que conformó toda una teoría política que fue el germen del nuevo comunismo-  que para hacer una revolución por lo menos se necesitan el 60% de votos y de apoyo popular. El resto es pifia. Si no lo creen pregunten a los/as amigos del Procés como les fue pretendiendo la revolución republicana e independentista con el 50% de voto

Hoy por hoy, pensar que la izquierda (reitero, izquierda del PSOE al que considero partido de centro) consiga en unas elecciones ese 60% que permitiría el cambio social, la evolución de una defectuosa democracia liberal a lo que algunas soñamos, que es una democracia social equitativa  y plena de justicia social e igualitarismo libertario, es filfa.

https://lapajareramagazine.com/caso-scala-jaque-mate-al-anarquismo-espanol

Nadie parece dudar que los augurios son oscuros. Aunque no confiemos demasiado en las estadísticas de intención de voto lo que está claro es la gran subida del partido ultraderechista que viene a cubrir el hueco que no hace tanto llenaba con largueza la izquierda añorada.

La pregunta que nos hacemos con cierta desolación es ¿qué ha pasado para que la intención de voto haya basculado de esta forma? Dejo atrás los análisis realizados en otros artículos sobre el electorado y el alineamiento supuesto de los/as jóvenes. Retrocedan ustedes algunas páginas y verá que ha sido analizado. Pero seguimos buscando como a la añorada Sanghri-La, la caterva de votos obtenidos no hace tanto por esa izquierda surgida del 15M desaparecida salvo grupos de fieles un tanto gregarizados y poco objetivos

Miedo da pensar que las mismas personas que votaron a Podemos  en 2016   hasta conseguir 5.049.734 votos, lo que le dio 71 escaños en el Congreso de los Diputados, sean los que hoy voten al partido ultraderechista que, por supuesto, ha robado votos al PP y ha integrado con soltura a las nuevas generaciones que en 2016 andaban con patinete.

Damos vueltas al descalabro de esa izquierda que de forma ¿inexplicable? ha pasado de lo expuesto a que en 2023, la coalición SUMAR consiguiera   3.014.006 votos y un numero de treinta y un escaños. Se  perdieron dos millones de votos y no sabemos a dónde ni por qué se han ido. Nos tememos que esos resultados en una nueva convocatoria electoral seguirán bajando y más, si como es plausible, no se coaligan las fuerzas de las diversas formaciones políticas a la izquierda del PSOE.

Cierto es que las campañas mediáticas y policiales han bastardeado la intención de voto. Claro que el goteo de falsas acusaciones han realizado una labor de zapa en dicha izquierda…Pero en el PSOE  se ha realizado en los últimos tiempos una labor intensa de descredito y no se ha registrado tanto descalabro. No sé a ustedes -doy por hecho que a la militancia fanatizada no le preocupe o tenga tan clara la culpa exterior que no haga más planteamientos- pero a mí me intriga mucho encontrar explicación y un posible remedio para que en ¿2027? no se produzca la debacle esperada.

Creo que es un error lo que afirmaba la compañera  asegurando que solo dentro del gobierno se consiguen cosas importantes para la población. En primer lugar, estar en el gobierno no quiere decir detentar poder, porque los facticos (económico, iglesia, judicatura) mantienen las estructuras intactas casi (y sin casi) desde la dictadura con el consiguiente bloqueo a cualquier reforma que se impulse por un gobierno de coalición (soñar con mayorías es utópico del todo) Por tanto, estar dentro del gobierno no presupone tanto poder como suponemos.

 

Por otro lado, ahí creo que anda la clave o al menos se le acerca, el abandono de la calle, de las asociaciones vecinales, ateneos populares, cultura, sindicatos, movimientos pacifistas y sociales varios, ha potenciado que los partidos de izquierda hayan perdido fuelle  elección tras elección. Aumentada la desafección por las trifulcas internas  entre hermanos ideológicos que se arañan cada poco intentando demostrar quién es el depositario/a de las esencias de pureza ideológica. Eso, queridas mías, por mucho que me rebatan, produce  desaliento y cansancio en el electorado,   volcando hacia la abstención a la masa de personas que debieran depositar el voto en las urnas favoreciendo los propios intereses que defienden (o debieran defender) dichos partidos de izquierda.

Niego que la calle se haya derechizado. Niego con todo vigor que la población se haya derechizado tanto como reflejan la intención de voto. Y lo niego con pruebas. El movimiento generado a favor de Palestina mueve cientos de miles, millones en todo el estado, de gente. El movimiento ecologista, de defensa del medio ambiente, del litoral, incluso la lucha vecinal por la tala de árboles, construcciones indecorosas y cualquier cosa que implique el deterioro ambiental, motiva a miles de personas que salimos a la calle de forma masiva.

Incluso algo tan ingrato de defender y tan poco práctico para las mass media, como es la Memoria Histórica, concentró a más de dos mil  personas un sábado lluvioso y frio en una ciudad supuestamente tan conservadora como Santander. Cuando comenzamos las Guías de Memoria, nos decían las “expertas” que no íbamos a contar con aquiescencia y les aseguro que cada una de las convocatorias resultaron un éxito concentrando a casi doscientas personas  sin apenas publicidad.

Habría que recordar a la izquierda 2.0  la lucha a muerte -no de forma simbólica, porque hubo  asesinados- de las innumerables batallas vecinales que efectuaron las asociaciones vecinales durante el tardo franquismo y primeros años de democracia. Les hago un recorrido por el recuerdo para confrontar con la actualidad.

La lucha vecinal  se articuló principalmente a través de las asociaciones de vecinos, que se convirtieron en auténticas «escuelas de democracia«. Al principio eran clandestinas o semilegales, amparadas por  la Ley de Asociaciones de 1964 a la que se agarraron para poder defenderse y la posterior flexibilización de dicha ley. Estas asociaciones canalizaron las demandas de la población a través de diversas estrategias como fueron el apoyo y militancia a partidos de la oposición al franquismo, especialmente aquellos de izquierda como el Partido Comunista de España (PCE) o el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), y los sindicatos, como Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT), que vieron en las asociaciones de vecinos un vehículo para la organización popular. Muchos de sus militantes se implicaron activamente, ocupando cargos directivos y movilizando a la gente. Sin olvidarnos de los movimientos libertarios que fueron tomando alas que luego fueron cortadas de raíz, pero esa es otra historia.

Las Plataformas de la oposición convirtieron a  las asociaciones de vecinos no solo en espacios de reivindicación social, sino también en claras formaciones de oposición política. En un contexto de ilegalidad de partidos y sindicatos, se utilizaron como una tapadera legal con fines de  actividad política con el riesgo que eso suponía. A través de ellas se difundieron ideas democráticas articulándose  la resistencia al régimen. Es decir, se fomentaba la cultura y la conciencia política en el pueblo cosa que es imprescindible para entender la sociología de sus problemas derivados de un quiebro en las clases sociales en detrimento de las populares.

https://lapajareramagazine.com/del-lodo-a-la-dignidad-pasando-por-la-lucha

Mucho me temo que a la despolitización observada ahora han contribuido de forma premeditada ambos partidos llamados “ de estado PSOE, PP, que desmovilizaron a la gente con el argumento falaz de dejarlos a ellos la gobernanza para tranquilidad ciudadana.

Si algo hemos aprendido es que la política en ciencia vital para dejarla solo en manos de políticos. Podrán canalizar, incluso guiar, pero la fuerza determinante del cambio político parte de la sociedad y de las clases populares.

 

Otra de las pruebas contundentes de movilizaciones masivas la encarna  el movimiento feminista que mueve cientos de miles de personas en cada convocatoria incluso cuando se convocan luchas puntuales -sentencia de la Manada, crímenes de mujeres cercanas- donde la gente responde de forma masiva.

Por tanto, es posible que la última generación de jóvenes se haya derechizado, lo cual es imputable al (buen) hacer de la ultraderecha con el manejo experto de bulos y redes, pero en general la sociedad se moviliza cuando le pisan sus intereses, cuando considera que deben defenderse derechos importantes.

¿Qué hace la izquierda ante las convulsiones sociales? Pues, me da a mi, y perdonen porque ya escucho la critica, que no se capitaliza ni se lideran la luchas vecinal, ecologistas, sociales, vecinales… que se dejan al albur de la espontaneidad del personal.

Y no se trata de apuntarse a la manifestación en el último momento justo a tiempo de encabezarla donde queden bien visibles para las cámaras de televisión y medios en general. No, se trata de caminar en la brega política, de abrir ojos y oídos a las necesidades de la población  canalizando la rabia o la decepción hacia el voto. Se trata de hacer labor cotidiana y frecuente de escucha activa.

He comprobado con satisfacción que a nivel municipal algunos de los lideres políticos andan bregando por barrios, buscando y denunciando con el altavoz que da la política, las carencias vecinales. Lo que ocurre es que esa lucha no trasciende del municipalismo. No cala en las capas de la política nacional o regional.

Cierto es que algunos (muchos, demasiados) de los lideres importantes se apuntan al festival de fiestas regionales o municipales participando en ollas ferroviarias, ferias de ganado, romerías y festejos varios, sonriendo y confraternizando con el pueblo llano…hasta el punto de que da cierta grimilla como el político de turno se desprende del traje y la corbata, si es mujer del tacón cotidiano, para vestir chancla o playera popular, hasta llegar a plantearme qué tiempo queda para la labor política seria. Mi consejo desinteresado es que no se esfuercen tanto, ese territorio está copado por Revilla y cercanos, que lo bordan. A los/as urbanitas que se disfrazan en los festejos se les nota demasiado que es eso: un disfraz.

No se trata de folklorismo de utilización espuria de un populismo barato. Se trata de tomar en serio la escucha activa, la percepción de las necesidades autenticas que las innumerables carencias sociales producen.

Tenemos los Servicios Sociales en total abandono y nadie parece preocuparse. Con inmigrantes, menores y personas precarizada en total abandono, nadie escucha su voz ni toma interés en las necesidades de dicha gente que parece no importar a nadie. Tenemos a millones de personas padeciendo un problema habitacional extremo y los partidos siguen divagando sobre las medidas a tomar en vivienda, defendiendo los intereses de los millenials, cuando no de los consorcios internacionales que conforman las empresas buitre de la vivienda. Se ha formado de forma espontanea un Sindicato de Inquilinos con notable éxito mientras los partidos políticos que les debiera concernir este tema andan a por uvas o recalentados con disensiones fratricidas.

Por no hablar de las manifestaciones culturales que son la bestia negra de cualquier político. Se han cerrado bibliotecas, librerías y ateneos teniendo que suplir la respuesta política con movimientos personales variados. La cultura solo interesa para cortar la cinta de las sucesivas Ferias del Libro, convertidas en nidos de vanidades enfermas y egos más enfermos aun. Los centros culturales, las universidades populares (ay, habría mucho que contar de ese tema en Santander y Cantabria, quizá lo haga en breve) reciben subvenciones a fondo perdido que se reparten entre quien dobla la rodilla con más salero y servilismo. Mientras los partidos de izquierda callados no sea que se incomode el poder y los riñan.

Yo les indicaría que pregunten a la gente que vivió las luchas vecinales y culturales de los años sesenta y setenta, las batallas en barrios, las fundaciones de ateneos populares, bibliotecas o centros de cultura a espaldas del poder y no expectantes, como ahora, pregunten cómo se organizaban, cómo se enfrentaban al poder y no  a recibir la subvención que se reparte como señor feudal, tal que  la dadiva.

En conclusión opino, ustedes perdonen por el atrevimiento, que se debiera volver a la brega popular y política que supusiera una labor de zapa en los territorios olvidados (pueblos, zonas montañosas y vaciadas o mermadas de población) además de los barrios populares, fomentando un análisis de los Servicios Sociales y de la Cultura popular.

 

Quizá de esta forma al llegar las elecciones las personas apáticas tornaran a la implicación y con ello la enorme lacra abstencionista podría paliarse  tornando a los resultados de no hace tanto tiempo.

Como conclusión diré, que no solo desde el gobierno se hace política y se puede ejercitar la capacidad de cambio. Hay mucha vida en los márgenes, mucha lucha, mucha contienda popular que si se retomara es posible obtener o volver a obtener los resultados que tan poco se cuidaron en su momento. Eso y buscar el 60% que decía Berlingüer.

María Toca Cañedo©

 

Bibliografía:

https://archivodelatransicion.es/archivo-organizaciones/archivo-organizaciones-movimiento-vecinal

file:///C:/Users/USUARIO/Downloads/osoto,+07+Bouzas+Mendes.pdf

 

Sobre Maria Toca 1903 artículos
Escritora. I Premio de Novela Ateneo de Onda 2016. II Premio Concurso Literario de Relatos del Bajo Cinca, 2015. I Premio de Relato Guadix 2020 Finalista de varios... Hasta el momento, tres novelas publicadas: Son celosos los dioses, Prototipos, El viaje a los cien universos. Poemario: Contingencias. Numerosas participaciones en libros de relatos corales. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina

1 comentario

  1. Querida amiga te has olvidado del germen de la lucha a mi humilde entender.
    Educación Crítica desde la base. Escuela de Madres y Padres desarrollando el espíritu crítico desde el respeto a diferentes formas de pensar. Muy muy difícil. (Somos l@s primeros que tenemos que dar ejemplo en educación)
    Guardería: profesionales en Igualdad Colores: defender un arcoiris de colores en la forma de vestir.
    Juguetes no determinados al sexo. (Muñecas a las niñas para favorecer instinto maternal y no a los niños… que quizá serán los padres del futuro).
    Cuentos llenos de brujas (malas)
    Príncipes azules
    Animales asesinos…
    Colegios: Algunos privados (subvencionados por tod@s) segregan por sexo.
    Institutos: espíritu crítico con respeto, fomentando lectura de noticias de diferentes ideologías, biblioteca obligatoria con puntos gratificantes en la lectura para su fomento. Animando a familias en su participación o escucha a la oratoria de sus hijos e hijas…en el desarrollo del libro leído.
    Fomentar el conocimiento del Medio Ambiente a nuestros bosques, jardines, animales, peces etc. sin olvidar nuestros pueblos de montaña y costeros, conviviendo con sus pobladores para conocer los diferentes problemas que los aquejan.
    UNIVERSIDAD, FORMACIÓN PROFESIONAL: si desde la base educamos en IGUALDAD y respeto a LOS DERECHOS HUMANOS.
    L@s buenos profesionales se darán por añadidura.

    Salud: PúBLICA, prioritaria en distribución de nuestros IMPUESTOS: INVESTIGACION, a profesionales que trabajan por la misma desde los escalafones más bajos equilibrando salarios dignos. De estos profesionales depende nuestra VIDA nos sobra todo lo demás.

    Economía DIGNA para poder vivir.
    Este es mi lema: «No hagas a nadie lo que no quieras que te hagan a ti».
    Porque lo de: «Ama a tu prójimo como a ti mismo» es una hipocresía ya desde la desigualdad del dicho. ¿Prójima?
    Carmen Mora González

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